El Velázquez que engañó a Franco: la increíble red de falsificadores que burló al mundo del arte

En El falsificador de Franco: La historia del pintor que engañó al mundo del arte, Juan-Carlos Arias reconstruye una trama tan audaz como insólita: la red de falsificadores que engañó a coleccionistas, museos internacionales e incluso al mismísimo régimen franquista. Una historia real donde la astucia, la codicia y el talento se mezclan hasta convertir la mentira en arte.

El Portugal vaciado | por Francisco José Chaparro Díaz

Tras décadas de transformación, Portugal ha pasado de la decadencia urbana a convertirse en un destino turístico masivo. Sin embargo, este éxito ha provocado el vaciamiento de sus centros históricos, expulsando a los vecinos y convirtiendo ciudades como Lisboa en auténticos “parques temáticos”. Un fenómeno que confirma la existencia de una Portugal Vaciada, incluso más acentuada que la española.

¿Qué me enseñaron los presos sobre ética y éxito? Más de lo que imaginas

Mi vida profesional ha estado marcada por tres transformaciones extraordinarias, más allá de simples cambios de puesto: auténticas metamorfosis que pusieron a prueba mi capacidad de adaptación, liderazgo y reinvención.
La primera: de interventor a funcionario de prisiones. Un salto radical que exigió una profunda adaptación de carácter para moverme en un entorno donde las reglas eran otras y la gestión de personas se imponía a los números.
La segunda: de funcionario de prisiones a director ejecutivo en una empresa de retail en plena expansión. Un desafío que implicó liderar a más de 300 personas en un universo empresarial acelerado, exigente y estratégico.
La tercera, quizá la más desafiante: de director ejecutivo a empresario. Un salto que me obligó a vaciar los bolsillos del alma y a reinventarme sin descanso, aprendiendo a valorar aún más el papel esencial de los empresarios en la sociedad.
Hoy, con esa perspectiva de haber habitado mundos tan distintos, comparto en Entre muros y principios los aprendizajes que solo se conquistan cuando uno tiene el coraje de cambiar de piel una y otra vez.