Dieciséis relatos afilados, irreverentes y callejeros que convierten lo cotidiano en un festín literario donde no cabe el aburrimiento.
En El falsificador de Franco: La historia del pintor que engañó al mundo del arte, Juan-Carlos Arias reconstruye una trama tan audaz como insólita: la red de falsificadores que engañó a coleccionistas, museos internacionales e incluso al mismísimo régimen franquista. Una historia real donde la astucia, la codicia y el talento se mezclan hasta convertir la mentira en arte.
En Neuroplanning ¡Coge el timón de tu empresa y de tu vida!, Patricia Murphy Doyle nos invita a dejar de ser pasajeros a la deriva y a convertirnos en capitanes de nuestro propio barco. Una obra que mezcla inspiración, estrategia y neurociencia para enseñarnos a navegar las tormentas de la vida con rumbo firme hacia nuestros sueños.
En Un edén en el infierno. Tomo, Joshua Ramírez transforma la memoria de Raisa, una mujer atrapada en los prostíbulos de Dautladia y Kandapara, en un relato de no ficción tan crudo como poético. Una obra que desnuda la explotación y, al mismo tiempo, rescata la chispa de esperanza que sobrevive en medio de la oscuridad.
Merche Pacheco Merino rescata en su ópera prima la memoria de su abuela María, que con solo siete años sobrevivió al hambre, el miedo y la violencia en la Guadalajara de la Guerra Civil. Un relato íntimo y conmovedor que mezcla ternura y dolor, y que devuelve la luz a quienes la historia olvidó.
En su nueva novela, Edel Villalonga desarma la mente humana como si fuera un bisturí, entre intrigas, sexo, violencia y traición. El autor, nacido en La Habana, confiesa que aunque Palomitas de maíz sea ficción, sus vivencias siempre laten en cada página: “Mi historia de vida trasciende mi voluntad y se nota a la hora de escribir”.
Tras décadas de transformación, Portugal ha pasado de la decadencia urbana a convertirse en un destino turístico masivo. Sin embargo, este éxito ha provocado el vaciamiento de sus centros históricos, expulsando a los vecinos y convirtiendo ciudades como Lisboa en auténticos “parques temáticos”. Un fenómeno que confirma la existencia de una Portugal Vaciada, incluso más acentuada que la española.
En Infancia de tierra, Gerardo abre las puertas a un Rosario de los años 50 y 60, donde la naturaleza era libertad y los vecinos una gran familia. Con humor, ternura y nostalgia, el actor y viajero confiesa que escribir sobre su niñez fue un renacer interior: “Me siento afortunado por haber vivido una de las mejores infancias que se puedan tener”.
Mi vida profesional ha estado marcada por tres transformaciones extraordinarias, más allá de simples cambios de puesto: auténticas metamorfosis que pusieron a prueba mi capacidad de adaptación, liderazgo y reinvención.
La primera: de interventor a funcionario de prisiones. Un salto radical que exigió una profunda adaptación de carácter para moverme en un entorno donde las reglas eran otras y la gestión de personas se imponía a los números.
La segunda: de funcionario de prisiones a director ejecutivo en una empresa de retail en plena expansión. Un desafío que implicó liderar a más de 300 personas en un universo empresarial acelerado, exigente y estratégico.
La tercera, quizá la más desafiante: de director ejecutivo a empresario. Un salto que me obligó a vaciar los bolsillos del alma y a reinventarme sin descanso, aprendiendo a valorar aún más el papel esencial de los empresarios en la sociedad.
Hoy, con esa perspectiva de haber habitado mundos tan distintos, comparto en Entre muros y principios los aprendizajes que solo se conquistan cuando uno tiene el coraje de cambiar de piel una y otra vez.
Tras superar un linfoma en plena pandemia, el autor de Yo, Monstruos convierte su experiencia con la enfermedad, el dolor y la oscuridad en un viaje poético que revisita mitos como el Minotauro y Marilyn Monroe para hablar de miedo, rabia, amor y redención. Una obra que, según él mismo, “te lee mientras tú la lees”
