El escritor peruano Carlos Tovar Wualttuoni, excadete del Colegio Militar, se convirtió en bestseller de Amazon con su novela de ficción Cómo convertirse en vaca, que ha tenido gran acogida en Estados Unidos y España. Con una prosa ágil y atrapante, su obra ya genera comparaciones con la tradición literaria de Mario Vargas Llosa, también formado en la misma institución militar.
Categoría: Opinión
Leer no te convierte en alguien mejor que los demás, pero sí te transforma a nivel personal: amplía la creatividad, fortalece la memoria, reduce el estrés y abre la mente a nuevas perspectivas. Con cada libro no somos más inteligentes, sino más conscientes de lo que ignoramos. La lectura, con sus luces y sombras, nos enriquece, nos hace más atentos y, en definitiva, mejores que la persona que éramos antes de abrir sus páginas.
Tras décadas de transformación, Portugal ha pasado de la decadencia urbana a convertirse en un destino turístico masivo. Sin embargo, este éxito ha provocado el vaciamiento de sus centros históricos, expulsando a los vecinos y convirtiendo ciudades como Lisboa en auténticos “parques temáticos”. Un fenómeno que confirma la existencia de una Portugal Vaciada, incluso más acentuada que la española.
Olvídate de lámparas mágicas y genios serviciales: la vida real no regala deseos. Mientras algunos flotan sobre alfombras que nunca tejieron, otros aprendemos a avanzar con los pies desollados, sin atajos ni resplandores prestados. Esta es la historia de quienes se salvan sin milagros, a fuerza de coraje y cicatrices propias.
Transformar heridas en palabras, y las palabras en camino
Era un día soleado de primavera; más que primavera, parecía verano. La gente disfrutaba en los parques y en la playa, sin imaginar lo que se avecinaba. Agustín Trabudua, en busca de inspiración para su nueva novela, se vio sorprendido por unas sirenas lejanas. Al intentar informarse, descubrió que nada funcionaba: sin internet, sin televisión, sin cobertura móvil. Solo la radio a pilas rompía el silencio. En la ciudad comenzaba a gestarse el caos, y nadie sabía por qué.
En tiempos donde el deseo se celebra y se comercializa, donde seducir parece más importante que amar, urge preguntarnos: ¿qué hemos hecho con nuestra sexualidad? Lo que un día fue comunión hoy se ha vuelto consumo. Hemos convertido el cuerpo en moneda de cambio, y al deseo, en disfraz de nuestras carencias. Pero el alma no se engaña: el vacío sigue ahí, más frío, más solo. Recuperar el amor exige despertar, mirar de frente la herida, y recordar que el verdadero paraíso no está fuera, sino en la entrega sincera, consciente, sagrada.
En una era donde todo se verbaliza y se visibiliza, el subtexto sigue siendo una poderosa herramienta narrativa y emocional. Más que un vestigio del pasado, es un lenguaje íntimo que permite representar lo complejo, lo prohibido o lo silenciado sin necesidad de hacerlo explícito. A través de ejemplos como Mujercitas, Tomates verdes fritos y Rebelde sin causa, este artículo defiende el valor del subtexto como una forma de resistencia, sensibilidad y cuidado estético. Porque no todo lo verdadero necesita ser dicho para ser comprendido.
El misterio como verdad emocional propone una mirada íntima y lúcida sobre el valor de la ficción oscura. Núria Fernández Bermejo defiende que el suspense, el terror o lo siniestro no solo generan tensión, sino que desvelan emociones profundas que no soportan la luz directa. A través de obras como Rebeca, Vértigo o La hija de la noche, el artículo nos revela cómo el enigma se convierte en un espejo psicológico, una vía para hablar del miedo, la obsesión, el duelo o el amor incondicional. Porque a veces, lo que no se dice a plena voz necesita contarse entre sombras.
Renglones, líneas y cicatrices es una carta abierta al alma, una reflexión poética sobre el poder sanador de la escritura y la lectura. Lourdes Justo Adán nos invita a recorrer las páginas invisibles de nuestra vida, a enfrentar los recuerdos que duelen y a remendar, con palabras, las grietas del tiempo. Con sensibilidad y lucidez, este texto convierte cada herida en una línea cargada de sentido, y cada libro en un puente emocional entre quien escribe y quien lee. Porque al final, todos somos eso: historias con cicatrices, pero con voluntad de seguir escribiéndose.