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La primera besadora | Por Laura Alabau Juventench

La primera besadora | Por Laura Alabau Juventench

La primera besadora no entiende de cromática. La exquisitez de su lenguaje único es compleja. Es universal y no piensa en razas ni en edades. Puede esconder mundos y revelarlos en un instante.

Puede que dibuje o borre secretos y nunca sucumbe a la templanza de las medias tintas.  En algunas ocasiones es inicio o final.

Hace el amor jugando, casi sin querer. Es una chispa de gigante eterno que atraviesa pecho y costillar como un cuchillo, inmune a las arenas del tiempo. Es una caricia al alma.

La primera caricia.

Emula a esa degustación repetitiva de vino dulce, en la que, sin darte cuenta, vas borracho. Nada puedes hacer delante del sometimiento de ese amo implacable. No hay salvación.

Es capaz de alegrarte una triste y gris alborada, y robar protagonismo al ocaso si se te cruza al paso del último baile del sol. 

Sin embargo, hay veces que es lluvia y metralleta. Ninguna arma mal empleada es hermosa, como tampoco existe poder sin dualidad.

Dice tanto sin querer que solo los valientes se resisten al cierre. No todos los días uno se presta a sentirse diana de flecha tan certera. Ahora bien, pienso firmemente, que es en esa danza esquelética donde somos nosotros mismos. Incluso dormida provoca sensaciones y con frecuencia sentimientos.

Suele despertar a los demás sentidos, cuando es opaca o cuando gime y ejerce como primer eslabón de una dulce cólera insaciable.

Es lo que da perfume al desnudo y sentido a la primavera. Es lo primero que en un amanecer rutinario piensas y en otros, el desdibujo inicial.

Es la que besa primero y la que siempre dice más verdades que las palabras.

Es tiempo de miradas.

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Artículo de opinión escrito por la escritora Laura Alabau Juventench

One thought on “La primera besadora | Por Laura Alabau Juventench

  1. Me encanta para mi es una definición preciosa y delicada de estar enamorado es alargador para el alma el sentir y expresar besadora.
    Laura tus sentimientos son auténticos.

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