fbpx

«Je t´adore, doré»  | Por Patrizia Gaell

«Je t´adore, doré»  | Por Patrizia Gaell

GENIO. Dícese de la persona dotada de una capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables. Es esta, a mi parecer, una definición sumamente exigua de las aptitudes artísticas inefables de un maestro como Paul Gustave Doré. Ilustrador, grabador, pintor, escultor, caricaturista… Diversas eran sus cualidades y múltiples sus talentos. Sui géneris —si se me permite decir­— que rompió todo tipo de reglas imaginables desde finales del siglo XIX hasta tiempos presentes. Bajo su gubia, su pincel y su cincel, creó la puerta de acceso a un mundo carente de escritura alfabética, silábica, ideográfica o jeroglífica. Un mundo donde la narrativa se percibe y no se escucha, donde la belleza y el horror de las historias contadas se adentran en el alma para mostrar a quien los contempla su magia redimida e individualista.

Cada línea tallada en la madera con su buril, cada trazo extendido sobre el lienzo con su pincel y cada milímetro pulido sobre el bronce arisco es un pasaje al imaginario infinito, exuberante y estrafalario de un arte onírico convertido en realidad palpable. Así es como, en el sobrio colorido de L’Énigme, una profunda oscuridad late en cada detalley se abraza a su observador para arrastrarlo a la desolación y a la muerte de un campo de batalla donde los únicos supervivientes son una poderosa esfinge y un afligido ángel, representante de una humanidad ya extinguida.

Grabados perfectos y ejecutados bajo la excelencia en efecto, profundidad y luz. Como las ilustraciones de la edición francesa de El Quijote —la gran obra maestra de Miguel de Cervantes—, que han logrado eternizar sus ilustres personajes. O como la belleza oscura e inquietantemente profunda en la representación gráfica del poema The raven, de Edgar Allan Poe, una belleza que agarra el alma del espectador para llevarlo hasta el abismo de la cordura. Y, cómo no, también como las ilustraciones de La divina comedia, de Dante Alighieri, donde el realismo de las imágenes plasmadas sobrecoge por el detalle y la composición y por una fantasía que se adentra hasta las entrañas a través de la retina y le provoca a uno agrado y desagrado a partes iguales.

Algo similar ocurre al estudiar con detenimiento cada una de las líneas que conforman los dibujos de la Biblia ilustrada en 1866 por este artista francés. Y no menos complejas en sensibilidad y forma son sus esculturas: tallas como Gloire étouffant, Effroi (Amour maternel) y Ganymède, o la escultura Alexandre Dumas père, poseedora de un realismo más que contundente con su figura de d’Artagnan. Imposible no mencionar también una obra sin equivalente en el arte decorativo de mediados del siglo XIX: Poème de la vigne.

En definitiva, obras milimétricas en detalle, audaces en composición y rebosantes de misticismo creadas por una mente sin igual. No en vano muchas de las grandes joyas de la literatura universal han visto esculpidas sus palabras bajo el arte de este visionario. Y es que, pese a haber sido acosado por el sentimiento de no haber hecho lo suficiente y por la incomprensión de su arte por parte de aquellos que se decían entendidos en su momento, lo cierto es que Shakespeare, Gottfried, Milton, Ariosto, Jean de La Fontaine… todos le rindieron sus obras. Sí, muchísimos son los nombres de los representados, como muchísimas son las creaciones de ese GENIO. En realidad, no es posible cuantificarlas. Se dice que, todavía hoy, se desconoce la extensión que alcanza su legado artístico. ¡Hasta en eso nos envuelve con su misticismo­ nuestro querido Gustave! Como sea, lo digo y lo repetiré: “Je t’adore, Doré”.


¿Te gustaría conocer las apasionantes historias de escritores modestos, pero no por ello menos buenos?

Únete a nuestro canal de Telegram (es gratis) para ayudarnos a darles voz a esos escritores que necesitan un empujón. Sus vivencias e historias para publicar sus libros, su pelea para hacerse un hueco y su mensaje es igual o mejor que el de cualquier top ventas. Únete a nuestro canal para descubrirlos y apoyarles.

https://t.me/elescritor_es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.