Jotabarrioz: frescura, autenticidad y belleza en la música cubana | Por Diana Rosa

Jotabarrioz: frescura, autenticidad y belleza en la música cubana | Por Diana Rosa

La música siempre será una de las mejores terapias para combatir momentos fatídicos. En pleno rebrote de la COVID-19, en agosto de 2021 para ser exacta, entre tanta muerte, asfixia y ansiedad producto de aquel terrible momento que vivía la humanidad, y del aislamiento al que nos vimos obligados, una canción que sonaba en la televisión cubana logró alegrarme el día. El tema «Así» de Jesús Hernández Barrios (Jotabarrioz, como se hace llamar artísticamente), junto a Annie Garcés y Cristhoper Simpson, fue el primero que escuché de muchos.

Fusionando el rap con las baladas, sus letras me transmiten una alegría y frescura que, a mi entender, constituyen su sello particular. Tuve la oportunidad de conversar con él sobre su música, y me respondió algunas preguntas:

¿Cuál es tu formación académica?
—Soy licenciado en Teatro por la Escuela de Instructores de Arte en La Habana. Nunca ejercí la profesión. De hecho, dejé la carrera de Psicología en tercer año porque coincidía con los conciertos de la primera banda en la que estuve. Tuve que elegir entre la música y la Psicología, porque no estaba dando el máximo ni en una ni en la otra.

¿A qué edad comenzaste a componer?
—Uff, yo empecé a componer desde la primaria. Iba a concursos literarios porque me gustaba escribir cuentos, pero no fue hasta la escuela de instructores de teatro cuando la música comenzó a ponerse un poco más seria. Allí componía con un amigo.

¿Cuáles son los principales temas que abordas en tu música?
—El principal tema que abordo en mi música es el amor. Yo escribo canciones de amor y desamor; creo que el amor es la mayor fuerza que mueve al mundo, y más aún a un creador.

¿Crees que te queda algún género por experimentar?
—Sí, uff, hay montones de géneros musicales en el mundo. Al final, el pretexto de la canción es decir algo, no importa la forma o el vehículo. La música es una sola. No tengo prejuicios para experimentar con cuantos géneros sea posible.

Jotabarrioz
Jotabarrioz

¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo? ¿Podrías darme algún adelanto?
—En estos momentos estoy trabajando en mi nuevo disco, que es un homenaje a los boleros. Últimamente, es un género que me ha enamorado mucho. Estoy haciendo, desde mi lenguaje y mis códigos, versiones para reconectar el bolero con las nuevas generaciones, o al menos con la comunidad que me escucha.

Su primer disco, Habana 4:00 a.m., es un material que adoré escuchar, y gracias a él pude conocer su música más a fondo. No solo la melodía de sus canciones es contagiosa, sino que también tienen una gran calidad poética. Existen canciones de amor y desamor que no se encuentran en el disco, pero que están cargadas de belleza lírica, utilizando tanto el símil como la metáfora:

“Como el reggae, como el jazz, como el bossa, como Silvio Rodríguez en una mañana lluviosa” (símil). — «Así»

“No necesito de un cohete para viajar a otro planeta, si con un beso de tu boca tengo combustible de ida y vuelta (…) tan solo basta que te mencione para que en mi cuarto se iluminen todas las constelaciones” (metáfora). — «Bóveda celeste»

Existen tres canciones del compositor que son mis predilectas. «Pensando en ella», aunque es una canción de desamor, me trae nostalgia por mi país y mi ciudad. Otra que me encanta es «Domingo», que trata sobre un tema tabú: la depresión en los hombres, especialmente en Cuba, donde todavía existe mucho machismo. Por último, está «Libres en línea», un rap que aborda la crítica social a las redes sociales y a la superficialidad que vivimos hoy en día. Encuentro en sus letras una total transparencia y sinceridad, incluso vulnerabilidad, como cuando dice:

“Yo soy la chica que, con miedo, cuando pasa cruza la calle porque hay hombres en la acera (…) yo soy la herida por la sed inconsecuente, de la que atacas porque piensa diferente (…)”.

También ha colaborado con destacados músicos cubanos, como en «Fantasma» con David Blanco, «Pedazo de ti» con Kelvis Ochoa, y «Dame de eso» con Leoni Torres, demostrando así su versatilidad y logrando posicionarse muy bien dentro del actual panorama musical cubano. Su último tema, una versión del antiguo bolero «Amorcito corazón» —al que le añade un toque de rap—, logró encantarme, mostrando que, como bien dijo anteriormente, no tiene ningún prejuicio en experimentar con cuantos géneros sea posible.

Ahora que estoy lejos de mi patria, la música se ha convertido —además de otras costumbres— en mi refugio y terapia, tanto cuando quiero relajarme como cuando necesito inspiración. Aunque el dolor y la nostalgia que trae la emigración van pasando poco a poco, las letras de Jota ahora forman parte de mi playlist para, a través de los recuerdos, regresar a casa.

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