X

8M, Dia Internacional de ¿todas? Las Mujeres | Por Gaizka Azkarate Saez

Queda un largo camino por recorrer en busca de la igualdad

Un año más se ha celebrado la jornada reivindicativa del 8 de Marzo, en el que cientos de mujeres y hombres han salido a las calles para exigir la igualdad entre hombres y mujeres. Un día en el que todas y todos somos feministas, pero que a partir del día 9 se nos olvida, y volvemos a nuestros hábitos cotidianos, sin importarnos si mi compañera de trabajo cobra lo mismo que yo por el mismo trabajo, o si en el cuidado de los niños pequeños, ambos invertimos el mismo tiempo.

El 8 de Marzo es el Día Internacional de las Mujeres, el día en el que se reivindica la igualdad entre hombres y mujeres, pero el día en el que muchas mujeres no están de acuerdo. Y no están de acuerdo no porque no se sientan indiscriminadas, sino porque en muchos foros feministas se postula que la mujer debe estar por encima del hombre. Vamos, lo que ocurre hoy día con los hombres, pero a la inversa. Las llamadas “feminazis”consideran que la mujer está capacitada para ocupar cargos de poder, y que los hombres deben sometersa a ellas porque son inferiores. También ven mal algo tan inofensivo como los piropos, algo popular y con gracejo el siglo pasado cuando desde los andamios los albañiles se dirigían a las mujeres que pasaban cerca de ellos. ¿Por qué una peluquera o una charcutera no le puede decir un piropo a un chico de buen ver que pase por su establecimiento? ¿Qué tiene de malo la frase “que ese culito no pase hambre” dicha por un hombre o una mujer? Esto también es igualdad. Y cuando un hombre abre la puerta a una mujer no es machismo, es cortesía. Pero las feminazis mezclan los conceptos, lo que conlleva a que muchas mujeres no estén de acuerdo con algunas de las reivindicaciones.

Ursula Von der Leyen, Meloni o Patricia Botin son pequeños ejemplos de que poco a poco las mujeres van rompiendo el llamado techo de cristal, de que poco a poco las mujeres van cogiendo espacios de poder, pero en el día a día se observa que aún queda mucho camino por recorrer. Siguen existiendo trabajos de hombres y trabajos de mujer, en los trabajos unisex las diferencias de responsabilidad y de sueldo son evidentes, y la conciliación familiar no es igual para hombres y mujeres.

Hablando concretamente de algunas áreas donde están evidenciadas estas diferencias, los ejemplos más claros son en el deporte y en el mundo de la cultura. En el deporte masculino, futbol, tenis, atletismo…. los hombres cobran mucho más que las mujeres, y el razonamiento para defender esta diferencia es “que los hombres generan más beneficios”. En el mundo del cine las mujeres mejor pagadas nunca están a la cabeza de una clasificación unisex, porque siempre hay algún “caballero” que la supera en el ranking. Y para colmo de males, si no respetas los cánones de belleza que exigen en la industria, estás en el ocaso de tu carrera. El hombre, por el contrario, a más edad, mejor reputación. Y hay muchos ejemplos, que cada cual escoja a su favorito.

Hombres y mujeres no somos iguales. Fisicamente y orgánicamente existen diferencias que evidencian esa desigualdad, pero no por ello uno debe estar por encima del otro. Somos complementarios, y el saber llevar esa complementariedad es lo que va a llevarnos al éxito de la igualdad. Pero donde no debe haber diferencias es en los espacios donde realizamos las mismas actividades. Y esa es la asignatura pendiente desde hace muchos años, y el primer paso en este largo camino que aún queda por recorrer

Categorías: Opinión
Elescritor.es:
X

Política de cookies

Esta página tiene cookies, ¿las aceptas? :)

Política de privacidad