“Una joya enterrada en Pompeya cambia la vida de una arqueóloga moderna: la novela que une amor, historia y almas separadas por siglos”

“Una joya enterrada en Pompeya cambia la vida de una arqueóloga moderna: la novela que une amor, historia y almas separadas por siglos”

Natalia, en Somos instantes nos llevas desde la Roma actual a la del año 79 d.C. ¿Qué te atrajo de hacer dialogar dos tiempos tan distintos a través un solo objeto: un anillo?

El tema central de la novela es la brevedad y fragilidad de la existencia, de la vida humana. También la relatividad del tiempo, ya que dos jóvenes que han vivido con 2000 años de diferencia están unidas por un hilo invisible. Esto nos recuerda que, aunque todo parezca efímero, hay conexiones que trascienden eras y almas destinadas a encontrarse.  El anillo, es un objeto simbólico que sirve para conectar las historias.

Enseguida supe que, con este tema, mi novela debía transcurrir en Roma. Quizás porque desde pequeña, la primera vez que visité esta ciudad al ver las ruinas pensé cuantas generaciones habían pasado por allí. Además, me fascina la cultura romana y su arquitectura.

El relato, además de hacer dialogar a dos épocas de la historia es una conexión simbólica entre pasado y presente . El lector podrá comparar contextos distintos, pero notará similitudes humanas profundas.

Un objeto que sobrevive al tiempo da la sensación de que hay algo que une atodos los seres humanos, sin importar la época: el amor, la pérdida, el poder, el deseo, la promesa…

Tu protagonista, Giulia, es arqueóloga y está marcada por la pérdida. ¿Cómo se entrelazan para ti el trabajo de excavar ruinas y el de reconstruirse emocionalmente tras un duelo?

Giulia tiene una profundidad emocional única porque ha enfrentado la pérdida, pero no se ha dejado vencer por ella. En lugar de retirarse del mundo, ha elegido una vida de descubrimiento, aventura e intelecto. La arqueología no es solo su profesión, sino también una metáfora poderosa: desentierra el pasado, busca verdades ocultas y reconstruye historias que otros han olvidado, al igual que ha tenido que reconstruir la suya.

Esto sugiere una mezcla muy rica de vulnerabilidad y fortaleza. lo que la convierte en un personaje muy humano y real. Me gustan los personajes que no son perfectos, pero que siguen adelante con pasión y propósito.

La novela nace de una vivencia personal muy fuerte: la pérdida de dos familiares. ¿Escribir esta historia fue una forma de sanar o de darle sentido a lo vivido?

No diría que escribir la novela fue una forma de sanar ni de darle sentido a lo vivido. Es difícil darle sentido a la muerte, es uno de los grandes misterios de la existencia humana.

El relato es una reflexión sobre la brevedad y la vulnerabilidad de la vida humana.

También es una reflexión para vivir cada día con propósito, con gratitud y con amor. Pienso que la vida es un regalo y también un viaje, no un destino.

Natalia Moderc: "Somos Instantes"
Natalia Moderc: «Somos Instantes»

El tema del tiempo recorre toda la obra: el paso del tiempo, su relatividad, su poder de transformación. ¿Qué reflexiones personales te dejó escribir sobre esta dimensión tan universal?

La última vez que estuve en Roma, una señora del tour le dijo al guía de la excursión algo así como que las ruinas eran demasiado antiguas y el guía le contesto “Quizás somos nosotros los que pasamos demasiado rápido”.Y estas palabras me quedaron grabadas.

El tiempo no se oye, pero siempre está. No se ve, pero cambia todo lo que toca.

Nos enseña a soltar, a crecer, a perder y a recordar. A veces lo malgastamos creyendo que sobra, y cuando al fin entendemos su valor, ya se ha llevado cosas que no volverán.

Lo que parecía eterno, también termina. Y, sin embargo, en medio de su marcha inevitable, el tiempo nos regala algo precioso: la posibilidad de cambiar, de recomenzar, de valorar lo que aún tenemos.

Aprender a vivir con el paso del tiempo no es resistirlo, sino acompañarlo:
guardar lo que importa, soltar lo que pesa, y estar verdaderamente presentes .

La documentación histórica es uno de los puntos más elogiados por los lectores. ¿Cómo fue tu proceso de investigación para recrear con tanto detalle la Roma antigua y la tragedia de Pompeya?

He leído mucho, visto documentales y también conversado con gente que estudió mucho sobre el Imperio romano.

Incluso he viajado a Pompeya para verlo in situ. Allí conversé con gente local. Incluso me interesé en pequeños detalles como a que distancia estaba Pompeya del mar en aquel momento para poder describir el trayecto desde la villa donde se encontraba la protagonista hacia el mar.

Observé bien la arquitectura de la ciudad en ruinas. Me interesé en la vestimenta, lo que comían, sobre todo alrededor del año 79 que es cuando transcurre una de las tramas de la novela y cuando hizo erupción el volcán Vesubio.

Visitar Pompeya ha sido una de las formas más vivas y directas de documentarme sobre la Antigua Roma. No solo vi las ruinas, sino que entré en contacto con la vida cotidiana de los romanos .

Aprendí sobre la cotidianeidad a través de sus casas, cocina, ocio, ropa. De la religión y creencias a través de sus templos, altares, rituales, mitología. De su arte y estética por medio de sus frescos, mosaicos, esculturas.

Me interioricé también en el comercio y la economía, en la educación, en la arquitectura y en el urbanismo.

Algunos detalles de Pompeya me ayudaron a reconstruir la historia. Como en los grafitis en las paredes se pueden observar chismes, publicidad política, amoríos o insultos. Los frescos y mosaicos reflejan creencias, mitología, estética.

Y los moldes de las víctimas son un impactante testimonio del desastre, pero también una fuente de estudio sobre ropa, postura, etc.

Pompeya me ha sorprendido sobre todo al darme cuenta de cuanto nuestra civilización está basada en los romanos y griegos. La forma de las casas, los utensilios que utilizaban para comer. Algunas costumbres para celebrar las bodas.

Has dicho que Giulia es tu personaje favorito por su humanidad imperfecta. ¿Crees que los lectores buscan personajes más reales que heroicos?

Somos instantes narra la historia de Giulia D’Angello, una joven arqueóloga italiana que tras la trágica pérdida de su esposo descubre entre sus pertenencias un anillo de origen incierto. La investigación sobre esta misteriosa joya la lleva a realizar un viaje personal y profesional que atraviesa Roma y Estocolmo.

Creo que es importante combinar ambos personajes. Los personajes reales pueden ser más , humanos, son más fáciles de identificar para el lector, reflejan dilemas morales auténticos y emociones complejas, permiten explorar temas como el fracaso, la redención o la contradicción humana y su evolución suele ser más interesante .

Y la desventaja es que a veces pueden parecer menos inspiradores o carismáticos y si son demasiado comunes, pueden perder impacto narrativo.

Los personajes heroicos inspiran admiración, ideales, valores, son útiles en historias épicas, mitológicas o de aventuras y suelen ser más memorables o carismáticos al instante. Pero tiene la desventaja de que pueden ser poco creíbles y que es más difícil hacerlos evolucionar si ya son «perfectos» desde el inicio.

Lo ideal en muchos casos es combinar ambos. En esta novela intente componer personajes reales pero que hacen cosas heroicas y destacan del resto.

Flavia, la protagonista del relato paralelo, representa la valentía femenina en un contexto adverso. ¿Qué quisiste mostrar con su historia en contraste con la de Giulia?

Si, en cierto modo, sí. Y es lo que a Giulia le llama la atención de ella. Giulia cambia a lo largo de la novela, pero al principio es bastante convencional y acepta las cosas como son, mientras que Flavia lucha más por sus ideales, aun habiendo vivido en la antigüedad, en una época cuando las mujeres tenían poca libertad .

Hay en tu novela una atmósfera nostálgica, pero también de renacimiento. ¿Crees que después de una gran pérdida puede surgir una nueva versión de uno mismo?

Si, es una buena observación, en esta novela, como en la otras intento dejar un mensaje positivo. Y en este caso después de una perdida uno se transforma, surge una nueva versión de uno mismo.

Valoramos más la vida y el tiempo.
La muerte nos recuerda que todo es finito, y muchas veces nos hace reflexionar sobre cómo usamos nuestros días, qué personas son importantes o qué cosas realmente importan, crecemos emocionalmente.
Afrontar la pérdida nos obliga a lidiar con emociones difíciles: tristeza, culpa, miedo, incluso enojo. Esto puede fortalecer nuestra capacidad de empatía, madurez y resiliencia. Nos conecta con otros.
La muerte de alguien a veces une a las personas: familiares que se reencuentran, amistades que se fortalecen, silencios que se rompen.

Descubrimos verdades o recuerdos. A veces aprendemos más sobre esa persona, sobre nosotros mismos, o sobre la historia familiar que no conocíamos.

Puede transformar nuestros caminos. Hay quienes, tras una pérdida, deciden cambiar de vida, ser más valientes, perdonar, dedicarse a lo que realmente aman o cuidar mejor a los demás.

Es positivo en el sentido de que hay crecimiento. El duelo no es solo sufrimiento: también es una forma de transformación.

Aunque no es necesario romantizar el dolor. No todas las personas logran encontrar algo «bueno» en la muerte; algunas heridas duelen para siempre, y eso también está bien y es humano.

Esta es tu tercera novela y todas comparten ese cruce de géneros y escenarios. ¿Sientes que este estilo ya es tu sello personal? ¿Qué temas crees que atraviesan toda tu obra hasta ahora?

Sí, mis tres novelas tienen cruces de géneros y escenarios. Todas se sitian en lugares, en países distintos, pero comparten que hablan de temas muy humanos y universales.

En todos se habla de los lazos familiares y hay un misterio que resolver y también una casa que está presente a través de los años y de las generaciones y que es protagonista.

Todas se caracterizan por ser agiles y entretenidas. Para mí es sumamente importante que el lector de entretenga y se evada de su realidad para entrar en un mundo diferente.

¿Tienes ya en mente una nueva historia? ¿Te gustaría seguir explorando épocas históricas o te atrae cambiar de enfoque en futuros proyectos?

Tengo un proyecto en mente que va a ser muy diferente a mis novelas anteriores.

Estoy pensando en escribir un libro de ciencia ficción. Pero de todas maneras tendrá varios géneros, un alto contenido humano y será muy dinámica como las anteriores.


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