Trabaja en proyectos espaciales vinculados a la ESA y ha creado una saga donde los científicos pueden controlar el clima y cambiar el mundo

Trabaja en proyectos espaciales vinculados a la ESA y ha creado una saga donde los científicos pueden controlar el clima y cambiar el mundo

Eres ingeniero eléctrico y trabajas en el sector espacial, participando en proyectos vinculados a la ESA. ¿Cómo conviven en tu día a día una profesión tan técnica y una vocación tan creativa como la escritura?

Trabajo en una empresa donde desarrollamos proyectos relacionados con satélites. Como nos dedicamos principalmente al I+D, tengo la suerte de que mi trabajo es muy creativo. Constantemente tengo que resolver retos sobre temas fuera de mi campo, pero sé que si me peleo lo suficiente puedo encontrar soluciones para lo que sea.

La ingeniería te obliga a estructurar la mente de una forma muy concreta. Esta forma de pensar me ha ayudado mucho a la hora de escribir, porque no solo tengo la perspectiva de un escritor, sino también la de un ingeniero. Creo que esa combinación me ha permitido abordar mis historias desde un ángulo diferente y desarrollar una voz propia.

Para mí, las dos facetas van muy de la mano. Ambas son extremadamente creativas y la una me enseña a mejorar en la otra. Ser ingeniero me ha hecho mejor escritor.

Empezaste a escribir con solo ocho años y Regen I: La Puerta Rosa es el resultado de más de cinco años de trabajo. ¿Qué ha cambiado más en ti como escritor desde aquellos primeros relatos hasta esta primera novela?

Cuando era un niño escribía por diversión. Cuando era adolescente, escribía porque era una bola de emociones y necesitaba una forma de expresarme. Ahora, ya de adulto, me he dado cuenta de que escribir es una forma de entenderme a mí mismo y de organizar los pensamientos que hay en mi cabeza.

Además, ahora considero que mi escritura también tiene un propósito. Quiero poner mi granito de arena y hacer pensar a las personas sobre el mundo en el que vivimos. Quiero hablar sobre los lados más oscuros de la humanidad, pero sobre todo quiero hablar de soluciones y de esperanza. A pesar de los tiempos que corren, tengo mucha fe en la humanidad, y creo firmemente que podemos construir un futuro mejor. Si a lo largo de mi carrera como escritor he conseguido dar esperanza a alguien para seguir adelante, ya estaré satisfecho.

La Puerta Rosa es el inicio de una saga de cinco libros que seguirá a Regen a lo largo de toda su vida. ¿Tenías desde el principio una planificación tan amplia o la historia fue creciendo mientras la escribías?

Cuando empecé a escribir nunca imaginé que el proyecto fuera a crecer tanto. Al principio el libro era muy distinto a lo que es ahora, con un argumento y unos personajes totalmente diferentes. Debí escribir alrededor de 80 páginas hasta que tomé la decisión de volver a empezar la historia desde cero.

Fue entonces cuando se me vino a la cabeza el personaje de Regen, y me di cuenta de que necesitaba más de un libro para contar su historia. Quería hablar de toda su vida, desde su nacimiento hasta su vejez, y de pronto la saga se volvió enorme.

Ha sido un proceso bastante complicado. La planificación ha pasado por muchos borradores. Por suerte, a día de hoy ya está todo planeado hasta el último libro, con los arcos de los personajes principales bien definidos. Tengo muchas ganas de escribir las siguientes partes y de mostrarlas al mundo.

La novela presenta a La Familia como una organización rodeada de secretos, conocimiento científico, jerarquías y una fuerte idea de pertenencia. ¿Qué fue lo primero que imaginaste de ese universo?

La primera idea que tuve fue sobre dos grupos de científicos que luchaban entre ellos usando la física. Más adelante me di cuenta de que mi historia necesitaba un universo. Por eso creé a La Familia, la organización central de la novela, formada por un grupo de científicos que usan máquinas capaces de manipular el clima para salvar al mundo del cambio climático. A partir de aquí, me di cuenta de que un grupo así tendría sus propias leyes, su jerarquía, sus luchas de poder y su historia.

Los personajes y los temas centrales de la novela nacieron de estas ideas. La búsqueda de reconocimiento, la autodeterminación, el miedo a la muerte, el legado, la guerra… todo gira en torno a La Familia y a su universo.

Muchos de los fenómenos extraordinarios que aparecen en la novela parten de principios científicos reales. ¿Cómo trabajaste ese equilibrio entre rigor científico y libertad creativa?

Cuando empecé a escribir, algo muy importante para mí era que nada de lo que ocurriera en el libro fuera magia disfrazada de ciencia.

Todo partió de la base tecnológica de la historia: las Cámaras de Newton, unas máquinas capaces de modificar el clima, pero que los personajes también usan para luchar. Con ellas, La Familia genera lluvias, modifica corrientes de aire y crea horrores científicos en el campo de batalla. Partiendo de esta idea, pasé varios meses haciendo un trabajo de investigación extenso sobre cómo funcionarían.

A pesar de todo, tenía claro que no quería escribir un libro de texto. Lo más importante para mí eran los personajes, y no quería que el realismo científico bloqueara la historia que quería contar. Por eso tomé libertades creativas de forma consciente, principalmente en la velocidad, precisión y cantidad de energía necesaria para generar los fenómenos físicos.

La novela no aspira a alcanzar un rigor científico absoluto, pero tampoco es fantasía. Quiero que el lector que no sepa de ciencia disfrute de la historia sin que la física le sea pesada, pero también que quienes estén familiarizados con ella reconozcan que, a pesar de las libertades creativas, hay una base muy trabajada.

Sonne comienza siendo un personaje que siente que no está a la altura de lo que se espera de él. ¿Qué querías contar a través de esa inseguridad y de su necesidad de encontrar su lugar?

La inseguridad de Sonne es el detonante de todo su arco de personaje. Desde que es pequeño se siente inferior y se compara con las personas que lo rodean, lo que lo lleva a buscar la aprobación de los demás incluso en su vida adulta.

Un evento muy determinante para Sonne ocurre al inicio de la novela, cuando visita el Panteón de La Familia. Allí, los líderes del clan son embalsamados y exhibidos en sarcófagos de cristal, preservando sus cuerpos para que las generaciones futuras recuerden su leyenda. Las personas menos importantes de La Familia, en cambio, son enterradas en un cementerio olvidado, donde nadie recuerda su nombre y su historia desaparece en el tiempo.

Para Sonne, ser olvidado es un pensamiento terrorífico. ¿Qué sentido tiene vivir si al final tu nombre desaparecerá para siempre? Por eso, con el sueño de ser inmortal, y con el deseo de que su cuerpo descanse para siempre en un sarcófago de cristal, emprende su viaje para alcanzar la gloria de La Familia.

A lo largo de la novela aparece de forma recurrente la idea de “resistir los golpes y seguir adelante”. ¿Dirías que esa es una de las ideas centrales de Regen?

Sin duda, la resiliencia es uno de los temas principales del libro y de la saga en general. A lo largo de toda su vida Sonne ha tenido que resistir muchos golpes, tanto físicos como mentales. Aun así, a pesar de todas las cosas malas que le ocurren, él siempre resiste.

La resiliencia es su mayor virtud. No es el más fuerte, ni el más inteligente, ni el más carismático, pero Sonne nunca se va a rendir, y así consigue perseverar a lo largo de la novela.

Escribir un protagonista así también me ha ayudado a mí mismo. Sonne me ha dado mucha fuerza en tiempos difíciles. Me ha enseñado que si puedo imaginarlo, también puedo ser igual de resiliente que él.

Toni Alcayde - Regen: La Puerta Rosa
Toni Alcayde – Regen: La Puerta Rosa

La relación entre Sonne, Nina y Leónidas mezcla amistad, rivalidad, admiración, celos y mucha complicidad. ¿Qué importancia tendrá ese vínculo a lo largo de la saga?

Nina y Leónidas son reflejos opuestos de Sonne. Cada uno representa un camino que él podría seguir.

Leónidas, al igual que Sonne, busca la gloria de La Familia. Quiere convertirse en uno de los líderes del clan y ganarse la admiración de los demás. Su mayor objetivo es convertirse en una leyenda y ser recordado por las generaciones futuras.

Nina, en cambio, rechaza la búsqueda de la gloria. Se opone a la mayoría de ideales de La Familia y ve valor en una vida simple. Su sueño es mucho más silencioso, pero para ella tiene muchísimo más significado que la inmortalidad.

Este dilema es muy importante en el libro, pero se desarrollará aún más a lo largo de la saga. Tengo muchas ganas de mostrar lo que les espera a Sonne, Leónidas, Nina y todos los demás personajes.

Has vivido en España, Alemania, Italia, Suecia y Dinamarca, y en la novela aparecen lugares reales como Berlín y Roma. ¿Cómo influye tu experiencia viajando y viviendo fuera en la construcción de los escenarios?

Siempre me ha apasionado la aventura y descubrir culturas diferentes a la mía. Creo que una de las cosas que más han influido en mi vida es haber tenido la suerte de vivir en tantos países distintos. Me ha ayudado a comprender mejor nuestro mundo y me ha hecho ver que todos tenemos mucho más en común de lo que nos hacen pensar.

He intentado transmitir todo esto en el viaje que emprenden Sonne y sus compañeros. Los personajes visitan ciudades en las que yo mismo he vivido, como Berlín y Roma, y he intentado describir las sensaciones que experimenté cuando exploraba sus calles. Para las demás ciudades, como Río de Janeiro o Ciudad de México, realicé un trabajo de investigación muy extenso para intentar ser tan fiel a la realidad como fuera posible.

Personalmente, ningún mundo de fantasía me parece más apasionante que el nuestro. He querido mostrar al lector la belleza de nuestras culturas, lenguas y personas. Creo que vivimos en un mundo que merece la pena proteger.

Has creado también retratos de los personajes y animaste personalmente el booktrailer de La Puerta Rosa, un trabajo que te llevó alrededor de seis meses. ¿Hasta qué punto necesitas visualizar tus historias para poder construirlas?

Siempre que escribo estoy viendo la acción en mi cabeza, así que el booktrailer y los retratos vinieron de manera natural.

Me apasiona la escritura, pero también me interesa el arte en todas sus formas, como la animación y los videojuegos. Creo que he podido extraer ideas de estos medios para implementarlas en mi escritura. He intentado que la novela se viviera de forma cinemática, y con suerte quien la lea también verá una película en su cabeza.

Esa experiencia con la animación 3D te ha llevado también al desarrollo de videojuegos. ¿Ves Regen únicamente como una saga literaria o imaginas este universo funcionando algún día en otros formatos?

Creé a La Familia con la intención de que fuera todo un universo con su propia historia, costumbres, política, leyes y personajes. Todo esto da mucho juego para explorar el mundo de Regen de otras formas.

Siempre me ha gustado descubrir cosas nuevas, y el arte no es una excepción. Quiero explorar otros medios más allá de la literatura, como el desarrollo de videojuegos. Por ahora mi prioridad es la escritura, pero tengo ganas de explorar el mundo de La Familia fuera de los libros.

También has escrito y representado obras de teatro en inglés en Estocolmo y Copenhague. ¿Qué te ha enseñado el teatro sobre los diálogos, el ritmo y la construcción de personajes?

He aprendido que escribir teatro es mucho más diferente a escribir una novela de lo que había imaginado. Cada tipo de arte tiene su propio lenguaje, y en el teatro es muy importante la comunicación visual. Más allá de los diálogos y las acciones de los personajes, lo que sucede sobre el escenario es fundamental.

Algo que también he aprendido es que, a diferencia de la literatura, el teatro es una experiencia que depende de muchas personas. En mi caso no tuve editor ni lectores beta (ojalá), así que el resultado final del libro dependió únicamente de mí. En cambio, en el teatro también está el director, el productor, los actores, el equipo de atrezo, etc. El resultado final es un trabajo colaborativo. Creo que eso lo hace un medio muy bonito y en el que me gustaría volver a trabajar en el futuro.

Has explicado que quieres escribir historias capaces de mirar de frente a los lados más oscuros de la humanidad, pero sin renunciar a transmitir esperanza. ¿Cómo se refleja esa intención en La Puerta Rosa y en lo que tienes previsto para el resto de la saga?

La novela trata temas oscuros. Habla de la guerra, la violencia, el abuso de poder y el fracaso de las instituciones. También sobre la desconfianza en el ser humano, y la idea de que la humanidad siempre tenderá a la corrupción. La mayoría de personas que tienen poder en la novela abusan de él. Incluso aquellas que están convencidas de usarlo con buenas intenciones terminan moviéndose en una zona muy gris. Admito que es una historia muy escéptica hacia el futuro que nos espera.

Sin embargo, la novela también está plagada de momentos bonitos, llenos de esperanza, donde se muestra un lado mucho más positivo de la humanidad. Creo que estos momentos tienen mucha más fuerza, precisamente por la oscuridad que los rodea. No importa lo que nos depare el futuro, sé que siempre habrá motivos para seguir adelante. Si no tenemos miedo a hablar de los problemas de nuestro mundo y los miramos a los ojos, podremos construir un futuro mejor.

Toni Alcayde - Regen: La Puerta Rosa
Toni Alcayde – Regen: La Puerta Rosa

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