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«Aquello que ocultamos», obra más reciente de Perseus Roig

«Aquello que ocultamos», obra más reciente de Perseus Roig

Para quién no te conozca, ¿quién es Perseus Roig?

Pues nazco en Zaragoza, a mediados de los setenta, y aquí sigo, no tengo muy claro cómo he llegado a casi cincuenta, pero así ha sido. Entretanto, me ha dado tiempo a tener una hija, estudiar un par de carreras y cultivar un montón de aficiones diferentes: juego a rol cuando puedo, soy ajedrecista, me encantan los sudokus y los crucigramas, dibujé cómics en los ochenta, pirateé videojuegos, fui bajista de rock en los noventa y miembro de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico desde hace ni lo sé ya. Y entre todas esas aficiones, pues aún me da tiempo a escribir.

¿Cómo nace tu vena escritora?

Creo que en la EGB, pero luego he alternado épocas muy prolíficas y otras de más laxitud. Empecé con la literatura fantástica, luego tuve una etapa en la que escribía sobre todo humor y ahora mantengo un estilo que juguetea con varios subgéneros: novela negra, terror, misterio, aventuras. Por ahí se mueven las cosas. Muchas veces, son los personajes los que me indican hacia dónde inclinarme.

¿Cuántos libros has publicado ya?

El primero fue «BolaBlanca», con la editorial Tandaia, allá por el 2018. Es un libro que me gusta mucho, creo que tiene una frescura que me cuesta recuperar.

Después de BolaBlanca hice mis pinitos en la autoedición con Amazon KDP y saqué «En buena compañía»,una recopilación de relatos cortos, son diez relatos unidos por una trama en común y que tienen la cualidad de que, salvo el primero y el último, los otros ocho pueden leerse en cualquier orden.

El año pasado, en plena pandemia, publiqué «Despreciables», con la editorial Malas Artes. Fue una lástima que, con las restricciones, no se pudiera publicitar mejor ni hacer presentaciones, porque creo que es una novela que merece mucho la pena. Es más larga y densa que otras que he escrito, más cruda también.

Y ahora está a punto de salir a la venta «Aquello que Ocultamos», una novela más ligera, en la que trabajo alrededor de la confianza y de los secretos que las personas ocultamos.

sergiogil libro

¿Qué es lo que más destacarías de “Aquello que ocultamos”?

Creo que es una novela fresca y desenfadada, pero que toca temas profundos. Los personajes son comunes, reconocibles por cualquier lector. La trama es rápida, lo cual me ha satisfecho mucho porque tiendo a dispersarme y me cuesta ser sintético. Creo que en Aquello que Ocultamos lo conseguí, pero también estoy seguro de que si volviera a escribirla ahora mismo, tendría cincuenta páginas menos. La brevedad es algo en lo que sigo trabajando. El microrrelato me parece el subgénero más complicado de todos.

¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirlo?

Buah, menuda pregunta… Yo soy un tío al que le encantan las matemáticas y siempre que empiezo un nuevo proyecto me planteo medir las horas que destino a llevarlo a cabo. Jamás he conseguido terminar el cómputo. Lo más que puedo decirte es que lo redacté durante el otoño-invierno de 2018 y 2019 y que la primera vez que lo envié a un certamen literario fue en la primavera de 2019. ¿En horas? Imposible decirlo, no soy tan sistemático como debiera.

Ahora bien, debo decir que la idea original se me ocurrió con trece años, más o menos. Vi un paisaje que hay a las afueras de Zaragoza y me dije a mí mismo «si tuviera que deshacerme de un cadáver, lo haría ahí». Treinta y pico años más tarde, lo plasmé en una novela.

¿Qué hay de ti detrás de tus obras?

Practico mucho la autoficción. La verdad es que colecciono anécdotas, no solo las que me pasan, sino las que veo y las que me cuentan. Soy un gran coleccionista de personajes, me encanta observar a la gente y darme cuenta de esos rasgos que lo hacen literario. Creo que todo tiene valor literario, no hay ninguna vida que no pueda servir como inspiración para un escritor. Mi vida y la de los que me rodean es mi más habitual musa, así que sí, hay mucho de mí en mis obras. Supongo que esto es algo muy común en todo aquel que pinte, baile, toque un instrumento, declame ripios, interprete papeles o aporree teclas.

¿Alguna anécdota que puedas contarnos?

Cuando estaba escribiendo Aquello que Ocultamos, había un personaje que no terminaba de cuajar. Sabía lo que quería de ella, pero no estaba haciéndolo bien, así que decidí darle un giro. Necesitaba una mujer feminista, pero no al uso, no una feminista de salón, cultivada y leída, sino una que atacase al Patriarcado directamente de frente y de una manera instintiva, algo que no puede evitar porque lo lleva en sus propios genes. Feminista de nacimiento, por así decirlo. Se me ocurrió citarme con una dominátrix una noche y no le dije que me estaba documentando, sino que me comporté como si quisiera ligar con ella. Fue una noche para recordar y sí, está autoficcionada en la novela.

sergio gil
Perseus Roig autor de «Aquello que ocultamos».

¿Qué opinas de la sociedad actual para el trabajo del escritor?

Yo soy aficionado, no vivo de esto. Para mí es una afición, pero entiendo que la situación para cualquiera que quiera dedicarse a esto como oficio es terrible.

En primer lugar, en este país solo se accede a la cultura de masas. Ya lo viví cuando intentábamos hacernos un hueco como banda de rock hace veinticinco años. Como colectivo preferimos pagar 80€ por ver a Metallica desde la parte más alejada de un estadio antes que 5€ por ver a un grupo local en un pub a 3 metros del bajista. En literatura pasa igual y supongo que en todas las artes.

En segundo lugar, nadie entiende lo exigente que es esta afición. Nadie entiende que quieras pasar un sábado encerrado en tu casa escribiendo o leyendo, o repasando algún capítulo. Es muy difícil aislarse. En este país, lo único que puedes hacer en tu tiempo libre es ver fútbol. Todo lo demás, parece ridículo y no se respeta.

Y por último, la cuestión económica es para echarse a llorar. Para que te hagas una idea, de mi primera novela he recibido aproximadamente 250€ de beneficio. ¡Y al cabo de dos años! Echa cuentas si quieres, pero te recomiendo que no añadas los gastos derivados, no sé, de ir a hacer una presentación a otra ciudad distinta a la que vivas. Uno no está en esto por el dinero, pero tampoco le hace gracia poner pasta. 

¿Qué consejo te gustaría darle como escritor a tu yo de hace unos años?

Deja de hacer el vago y ponte a escribir, escribe todos los días, haz cursos y tómatelo en serio. Creo que perdí mucho tiempo en el pasado. 

¿Qué autores te han inspirado más a la hora de escribir?

Legión, si me pongo a pensarlo, son legión. Cronológicamente, Tolkien sin duda fue el primer autor que me tocó la fibra sensible, bien jovencito. De hecho, tengo una hija llamada Galadriel, con eso te digo todo. Más tarde me gustó mucho la ciencia ficción, de la mano de Asimov, Verne y Phillip K. Dick, entre otros; también el terror: King, Gaiman y el más grande de todos: R.L. Stine; la novela policíaca y la novela negra me fascinan. Los cómics de Tales from the Crypt y similares, the Haunt of Fear, the Vault of Horror, me parecen auténticas joyas y Vázquez Montalbán debería ser lectura obligatoria en las clases de Historia de España. Ya en edades más maduras descubrí el humor, cuanto más ácido y surrealista, mejor: Tom Sharpe, Douglas Adams y Terry Pratchett me enseñaron a preñar de sorna cualquier cosa que escriba.

Recientemente, desde hace cuatro años, me di cuenta de que había un terrible fallo en mi lista de autores y es que eran prácticamente todos ellos hombres. Un campo de nabos, como se dice hoy en día. Agatha Christie, J.K. Rowling y Anne Rice, algo de Highsmith y poco más. Decidí leer solo autoras desde entonces y, salvo algunas excepciones, lo estoy manteniendo. He descubierto a Rosa Montero, por ejemplo, que me parece fascinante. Y Elvira Lindo. Y muy recientemente a Anna Starobinets. Y no, no he leído a Carmen Mola, ni pienso hacerlo.

¿Dónde se puede conseguir tu libro?

Pues yo utilizo muy a menudo la plataforma todostuslibros.com, me parece que es una iniciativa fabulosa y la recomiendo encarecidamente tanto a lectores como a libreros. Amazon es muy cómodo, sí, pero la vida consiste en luchar contra la pereza, ¿no?

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Siempre. Ahora mismo estoy dándole vueltas a una novela de terror psicológico. Sigue un poco la línea de Aquello que Olvidamos, pero con otro argumento, claro, y profundizando en el horror, no en el crimen.

También tengo un proyecto que consiste en una serie de novelitas cortas de un detective privado muy especial y del que ya os contaré cuando me decida a darle salida.

Para ser sincero, tengo un archivo en la nube llamado «Ideas» con tal cantidad de sinopsis, tramas y fragmentos que dudo que me dé tiempo a desarrollar por más años que viva.

Para terminar, ¿nos recomiendas alguna lectura?

Pues, por favor, leed a gente no consagrada, incluso desconocidas. Y sin son autoras, mejor. Si alguien duda entre una novela de un superventas y la de una escritora de la que jamás oyó hablar, que escoja la segunda. Por el bien de la cultura contemporánea ha de ser así. En ese orden de cosas, recomiendo a Alba García Nieto, Claudia Yáñez y Lou Costa. También sigo de cerca a Laura Pérez Caballero y a Marie Rusanen. Hay una excelente cosecha de escritoras en España que merecen ser leídas.


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