El universo que nació del silencio… y esconde todo lo que no quieres mirar
Tu obra mezcla mitología, simbolismo y reflexión existencial. ¿Qué necesidad personal te llevó a construir el universo de Sollum?
Es fundamental mencionar que Sollum no es un universo aislado, sino parte de un cosmos más amplio. Funciona como el centro donde muchos hilos se unen, actuando como una fuente de creación y de mundos.
A lo largo del tiempo, Sollum ha cambiado en significado e interpretación. En sus inicios, era un concepto poco desarrollado que distorsionaba las normas del lenguaje y actuaba de manera caprichosa. Su nombre original, Sollumrum, significaba “el secreto que rumia.”
Luego, el nombre cambió a Solmurum, que se traduce como “árboles que guardan silencio,” o “árboles que callan”, vinculado también a un significado en latín donde «sol» representa al sol y «murum» a la pared, dando un sentido de «muro solar”, o “sol en la pared».
Este cambio llevó a un descubrimiento personal sobre la necesidad de revisar conceptos básicos. Finalmente, Sollum se consolidó como “silencio,” y se puede caracterizar como un bosque del silencio, un lugar donde se encuentra la calma.
En el libro aparecen conceptos como la Mei’moerum, el “Camino de los Ciegos”. ¿Qué representa realmente ese camino a nivel humano?
El título habla de un ceremonial importante. En el pasado, cada territorio tenía su propio ritual para unir a un hombre y una mujer en matrimonio. Esta unión simbolizaba la conexión entre sus tierras.
Estos matrimonios no solo eran personales; mostraban el poder de sus líderes, quienes representaban sus territorios. Por eso, las familias reales tenían que seguir estos rituales para mantener vivas sus tradiciones y asegurar que se pasaran a las futuras generaciones. Era un compromiso que iba más allá de lo individual y tenía un gran significado en las alianzas políticas y sociales entre diferentes tierras y razas.
Dentro de los rituales, podemos ver diferentes aspectos que muestran cambios en nuestras sensaciones. Primero, tenemos el mundo de los sentimientos. Aquí, nuestras habilidades para sentir están inhibidas, lo que significa que nos desconectamos de lo que normalmente conocemos a nuestro alrededor a través de nuestros sentimientos.
En segundo lugar, está el mundo del instinto. Este es un espacio donde probamos nuestra capacidad de seguir nuestros impulsos naturales. Es un lugar donde exploramos nuestra parte más básica y emocional, poniendo a prueba nuestras reacciones ante distintas situaciones.
Por último, encontramos el mundo de las representaciones. En este ámbito, se trata de cómo interpretamos lo que vemos. Las imágenes son muy importantes, ya que nos llevan a reflexionar sobre nuestra percepción de la realidad.
Un buen ejemplo de esto es «La Carga de los Ciegos». En este ritual, los participantes deben cerrar los ojos, lo que los hace sentir vulnerables y les permite aventurarse en lo desconocido. Esta experiencia es un reto ante el destino, donde lo incierto se vuelve el centro de la experiencia.
Al principio, se pensó en llamar a este ritual «La Carga del Destino», pero después de pensarlo mucho, se eligió el nombre que hoy conocemos: «La Carga de los Ciegos». Este cambio no solo es una cuestión de palabras, sino que también refleja el verdadero significado del ritual y su conexión con nuestra experiencia personal.
Los personajes Tearo y Elubena parecen encarnar fuerzas opuestas (día y noche). ¿Buscabas representar un equilibrio o un conflicto inevitable?
No se puede alcanzar un estado de equilibrio sin enfrentar el conflicto. El equilibrio y el conflicto están interconectados; uno no existe sin el otro. Los conflictos en nuestra vida provienen de fuerzas en desequilibrio. Experimentar conflictos nos ayuda a entender el verdadero equilibrio.
El día y la noche simbolizan un equilibrio perfecto en la vida, cada uno con un propósito significativo. Tearo representa el día y la energía del sol, impulsando nuestras acciones y actividades. Nos proporciona la claridad necesaria para socializar y aprovechar cada momento de luz.
Elubena, en contraste, representa la noche y la luna, invitándonos a reflexionar y descansar. La oscuridad de la noche nos permite desconectarnos del ajetreo diario y recuperar energías. La interacción entre Tearo y Elubena resalta la importancia de equilibrar acción y contemplación en nuestras vidas, valorando tanto la luz como la sombra en nuestro camino hacia la armonía.
El amor, la soledad y el cambio son ejes centrales de la obra. ¿Cuál de estos tres conceptos ha marcado más tu vida personal?
La soledad ha sido el motor principal de mi vida. He tenido momentos de compañía, pero nunca he logrado un vínculo emocional profundo con otra persona. Este anhelo de conexión genuina se ha convertido en una búsqueda constante, ya que deseo liberarme de la soledad que siento dentro de mí. Mi pasado está lleno de experiencias que han contribuido a esta soledad, impidiéndome formar lazos significativos que me brinden consuelo y comprensión. Me pregunto si es posible encontrar esa conexión que anhelo, mientras busco amor verdadero y amistades profundas en un camino lleno de retos y esperanzas.
Has mencionado que esta historia nace de recuerdos difusos y fragmentados. ¿Hasta qué punto Sollum es una reconstrucción de tu propia memoria?
Recuperé aquel recuerdo mediante el espíritu de sueños olvidados hace años, buscando conectar vivencias inciertas con mi presente. Evoco episodios de mi infancia, sobre todo en primaria y secundaria, cuando exploraba mi ingenio de modos que no captaba del todo. Fue una época de hallazgos, con ideas y sentimientos unidos. Con los años, tales memorias han mutado, plasmando mis anhelos y temores de adolescente y mi evolución de madurez espiritual, dando sentido a lo que antes se veía borroso.
No vienes de una formación literaria tradicional. ¿Crees que eso te ha limitado… o te ha dado libertad para crear sin normas?
Aquí, cada uno de nosotros ha lidiado con el mismo problema durante nuestra trayectoria narrativa. Los autores célebres de antaño jamás se vieron frenados por carecer de títulos académicos o por ignorar por completo las leyes de sintaxis y redacción. La inventiva brota dentro del vacío entre el saber y lo desconocido, facilitándonos indagar sin la carga de cumplir criterios estrictos.
Mediante los años, varios literatos han manejado la discordia entre lo preciso y lo artístico. Unos mezclan versos y charlas en relatos densos, mientras otros prefieren retratos complejos o métodos más básicos. Esta variedad de formas nutre nuestras tramas y muestra nuestras realidades e ideas, sumando a un lienzo escrito de batallas y logros íntimos.

En el libro hay una sensación constante de destino, profecía y fuerzas superiores. ¿Crees en el destino o en la construcción personal del camino?
El término «destino» nace del latín «destināre», cuyo sentido es «fijar», «decidir» o «asegurar». Dicha raíz nos anima a reflexionar sobre cómo vemos al destino en nuestra vida.
Antaño, existía un vínculo simbólico entre la esencia humana y su ambiente junto al contacto entre ambas fuerzas. Nuestras conductas y nuestras mentes se volcaban ante los objetos y las energías de nuestro entorno. El ingenio, sentimientos y elecciones, se expresaban mediante deidades y su mitología que simbolizaban poderes naturales, e incluso en los cambios políticos, de crisis bélicas y culturales.
Aquellos seres marcaban el futuro de los mortales, dando a entender que nuestros actos y pensamientos tenían peso en la existencia conectado a ellos.
Aceptar que el destino conlleva decidir y asegurar supone que nuestros senderos son moldeados por vivencias antes de crecer. La lucidez resulta vital, pues cimenta el pilar de nuestra presencia. Este autoanálisis y reflexión aportan valor a nuestro trayecto y nos alistan para afrontar todo con firmeza.
Así pues, el destino es un diseño mental, espiritual y emocional que nos conduce para estar preparados ante los eventos. Es decir, si no cuidas tu rumbo, nunca sabrás hasta dónde te llevará.
La figura de la “Bestia del Sollum” y los rituales tienen un fuerte peso simbólico. ¿Qué representan esas pruebas dentro de la historia?
Los personajes principales deben entregar su conciencia y alma a la Bestia de Sollum, que simboliza la vida misma y representa el deseo y espíritu del mundo. Su papel es fundamental, ya que simboliza las fuerzas que dan forma a la realidad y al propósito de los personajes.
La obra transmite una lucha interna constante. ¿Escribir este libro fue también una forma de enfrentarte a ti mismo?
Llevo ocho años en este camino creativo. Invertí mucho tiempo en redactar textos y mejorar el fondo, superando retos en la trama. Al inicio, busqué una historia simple, mas después vi preciso hacerla más seria, viendo a los sujetos y sucesos con cuidado. También afronté el riesgo de hallar un cierre correcto, usando diversas rutas antes de lograr el que más me alegra y que hallo completo para mi relato.
Has hablado de momentos de desmotivación y desconexión creativa. ¿Qué te hizo retomar esta historia después de tantos años?
El plan de «acabar lo que ya inicié» sigue vivo en mí, sumando planes y sueños. Crecer es parte de esta meta, logrando mis fines. He cerrado relatos que piden más destreza y calma. Estas hojas son un trabajo libre que mide mis penas y me ayuda a verme bien. Cada línea hecha es un avance hacia mis fines.
El mundo de Sollum es muy visual, casi como si estuviera pensado para ser dibujado. ¿Hay una intención de llevarlo a formato gráfico o ilustrado?
Dediqué muchas horas intentando volcar mis ideas en momentos precisos, y ciertos casos pueden verse de forma clara y vívida, al retratar nuestras pasiones. Empero, a veces estas figuras no muestran con exactitud lo que sentimos, pues las emociones suelen ser profundas y complejas de explicar.
Para captar bien a un sujeto o el marco de un relato, es vital leer la obra varias veces, lo cual ayuda a hallar rasgos que suelen quedar ocultos. Es clave plasmar nuestras metas y afectos, pero también examinar cada paso con calma y dejar que la intuición sea un recurso de creación. Hice planos y bocetos que imitaban sitios como Sollum, mas gran parte de estos trabajos se han esfumado. Aun guardo un mapa de Sollum, pero no estoy del todo conforme con él, ya que no logra plasmar la esencia ni los matices que tengo presentes.
Si un lector termina tu libro, ¿qué te gustaría que se llevase: ¿una historia?, ¿una reflexión…? ¿o una sacudida emocional?
Vale destacar que, en este caso, la reflexión importa más que el argumento. Dado el impacto emocional, resulta complejo prever cómo alguien conectará con este relato. La obra tiene un esquema definido, aunque no intenta generar sentimientos muy intensos. Así es como yo lo percibo.

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