Dos niñas, un río y un secreto que nunca debió guardarse

Dos niñas, un río y un secreto que nunca debió guardarse

Hay lugares donde el paisaje parece inocente, casi apacible, pero es solo una máscara. En Asón, José Abad sitúa su historia en Ampuero, a orillas de un río que no solo arrastra agua: arrastra memoria. Y lo hace con una idea clara desde la primera página: hay secretos que no basta con guardar una vez.

La novela arranca con un hecho brutal observado por error. Dos niñas, jugando en la calle como cualquier otra tarde, presencian algo atroz junto al río Asón. No lo buscan. No lo entienden del todo. Pero lo ven. Y ese instante marca un antes y un después. El pacto del silencio nace ahí, en la infancia, cuando todavía no se sabe que callar también tiene consecuencias.

Años más tarde, el pasado reclama su espacio. Lo que se escondió vuelve deformado por el tiempo, por la culpa y por el miedo. Abad construye su relato desde esa tensión: la falsa tranquilidad que se impone cuando nadie habla y la certeza de que lo no resuelto nunca desaparece. Solo espera. El Asón se convierte así en un testigo constante, un elemento que conecta generaciones y recuerda que el olvido no es una solución, sino una tregua frágil.

La prosa es contenida, sin aspavientos. No necesita exagerar porque la fuerza del relato está en lo que sugiere: la mirada de unas niñas, el peso de los años, la imposibilidad de seguir adelante cuando algo quedó mal cerrado. Asón no es solo una novela de misterio; es una reflexión sobre la memoria, la culpa y el precio de mirar hacia otro lado.

José Abad firma una historia que incomoda porque es verosímil. Porque todos sabemos que hay cosas que se callan para sobrevivir… y que, tarde o temprano, siempre encuentran la forma de volver.

Jose Abad - Asón
Jose Abad – Asón

Comprar «Jose Abad – Asón»: https://amzn.to/4qzOoUA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *