El prisma del fuego no se limita a contar una historia: la descompone, la refleja y te obliga a participar. David Soley firma una novela poética y reversible que rompe la lectura tradicional para convertir al lector en parte activa del relato. Amor, memoria, barrio y literatura como acto de resistencia.
Etiqueta: David Soley
No es una novela para pasar páginas en orden. Es un juego, un espejo y un reto. El fuego del prisma rompe la lectura lineal para obligar al lector a decidir, a girar el libro, a releer y a escuchar el silencio entre los versos. Una obra poética y experimental donde barrio, memoria, cuerpo y literatura se entrelazan para demostrar que aún quedan formas nuevas de contar una historia.
Una obra reversible, tres formas de lectura y dos voces que se reflejan como espejos. “El prisma del fuego / El fuego del prisma” redefine cómo entendemos una novela.