Hay heridas que nunca terminan de cicatrizar. Algunas permanecen ocultas durante décadas, enterradas bajo el silencio, el miedo y la vergüenza. Pero ¿qué sucede cuando el pasado regresa y quienes fueron víctimas deciden que ha llegado el momento de exigir justicia? Esta es una de las preguntas sobre las que J. A. Aguilar construye Vipéreos, una novela negra que se adentra en los rincones más oscuros de la condición humana.
La historia comienza con una escena estremecedora ambientada en 1982, cuando un niño de doce años sufre el acoso de un religioso en su colegio. Décadas después, una denuncia anónima llega a la dirección de ese mismo centro educativo de Barcelona. Su contenido amenaza con destapar una realidad que algunos preferirían mantener oculta.
Para esclarecer lo ocurrido, el colegio contrata a Nito Serra, un detective privado que pronto descubre que la investigación podría tener consecuencias mucho mayores de las imaginadas. Sus pesquisas lo conducen hasta los hermanos Hinojosa y una compleja red de relaciones familiares, secretos y comportamientos profundamente perturbadores.
A partir de esta premisa, Aguilar desarrolla una trama en la que confluyen la investigación criminal, los conflictos familiares y una reflexión incómoda sobre la impunidad de quienes utilizan su posición de autoridad para aprovecharse de los más vulnerables.
Uno de los aspectos más interesantes de Vipéreos es su manera de abordar los límites entre justicia y venganza. A través de personajes como Berto Crusellas, cuyo pasado está estrechamente vinculado a los acontecimientos investigados, el autor plantea un dilema moral: ¿qué ocurre cuando las instituciones no ofrecen a las víctimas las respuestas que necesitan? ¿Hasta dónde puede llegar una persona para reparar el daño sufrido?
La novela también destaca por su mirada crítica hacia determinadas estructuras de poder, el autoritarismo, la hipocresía y los silencios cómplices. Aguilar no rehúye los asuntos incómodos y utiliza un lenguaje directo, en ocasiones deliberadamente crudo, acompañado de abundantes diálogos que aportan personalidad a los protagonistas.
Barcelona se convierte en uno de los principales escenarios de una narración que combina las pesquisas detectivescas con las consecuencias emocionales de unos acontecimientos que se prolongan a través de generaciones.
Vipéreos es, en definitiva, una novela sobre la memoria, los abusos de poder y las cicatrices que deja la violencia. Una historia que invita a reflexionar sobre una cuestión especialmente difícil: cuando la justicia llega demasiado tarde, ¿es posible evitar que el deseo de venganza termine provocando nuevas víctimas?
Sinopsis de la obra
Recordar el abuso que sufriste cuando eras un niño no es un buen asunto, porque reabre heridas en tu interior que aún no están cicatrizadas VIPÉREOS A Berto Crusellas, empresario, le toca revivir un episodio que hacía mucho tiempo que creía olvidado. Las actividades de un grupo de pederastas salen a la luz, tras la recepción de un anónimo que los denuncia. Nito Serra, detective y amigo de Berto, es contactado para investigar el supuesto caso de pederastia. Al avanzar en su exploración, topa con el poder de una institución y el de una familia que lo intentan tapar todo. Ese obstáculo impulsa a los dos amigos a profundizar en el asunto, por su cuenta. Berto emprende un viaje contra la impunidad que le conducirá a tener que enfrentarse a un dilema entre la justicia y la moralidad, que hará que su cerebro se resienta. El conflicto suscitado llegará a extremos que no habría podido imaginar. ¿Vale la pena recordar hechos que no tienen una fácil solución? ¿Qué utilidad tiene luchar contra fuerzas que son superiores a ti?
Comprar la obra
Comprar «J.A. Aguilar – Vipéreos»: https://link.amazon/B0cai7kko