Una mujer rota, un surfista muerto y un pueblo que mira al mar para no mirar la verdad
Hay novelas negras que no se conforman con resolver un crimen. Parafina y salitre va más allá: se mete en la herida. Roberto Valentín Carrera sitúa su historia en Salinas, un escenario donde el mar no es decorado, sino fuerza narrativa. Aquí el salitre quema, la parafina pesa y el pasado nunca queda atrás.
Lucía vive al límite. Alcohol, recuerdos mal cerrados y una relación casi física con la mar sostienen una vida que amenaza con romperse en cualquier momento. Todo cambia cuando encuentra el cuerpo sin vida de Nando, un joven surfista al que apreciaba. La versión oficial no convence. Algo no encaja. Y aunque Lucía no está en condiciones de salvar a nadie —ni siquiera a sí misma—, su intuición la empuja a mirar donde otros prefieren apartar la vista.
La investigación no es solo externa. Cada paso hacia la verdad la obliga a enfrentarse a sus propios fantasmas: la culpa, el miedo, la autodestrucción. Carrera construye una protagonista rota pero lúcida, vulnerable pero obstinada, que avanza a contracorriente mientras todo —el entorno, la gente, su propio cuerpo— le pide que se rinda. El surf, lejos de ser un simple elemento estético, actúa como metáfora constante: equilibrio precario, riesgo, caída y, a veces, redención.
Parafina y salitre es un thriller que se lee con tensión, pero también con un nudo en el estómago. No hay respuestas fáciles ni finales complacientes. Hay secretos que nadie quiere ver y una verdad que emerge, como las olas, cuando menos se espera. Salinas nunca había sido tan oscura. Ni tan humana.

Comprar «Roberto Valentín Carrera – Parafina y salitre»: https://amzn.to/4sM6c05