No es una novela para pasar páginas en orden. Es un juego, un espejo y un reto. El fuego del prisma rompe la lectura lineal para obligar al lector a decidir, a girar el libro, a releer y a escuchar el silencio entre los versos. Una obra poética y experimental donde barrio, memoria, cuerpo y literatura se entrelazan para demostrar que aún quedan formas nuevas de contar una historia.
Categoría: Entrevistas
Durante años fue solo una idea aplazada. Hasta que dejó de serlo. Jardín de cenizas nace del cruce entre oficio, disciplina y obsesión histórica: la Barcelona más oscura, el aprendizaje tardío de la escritura y la certeza de que las historias, si no se cuentan a tiempo, se pierden. Esta conversación recorre el vértigo del debut, el paso del caos al método y la necesidad —ya irreversible— de seguir escribiendo.
Desde el aula y la consulta, esta autora lo tiene claro: los niños sienten mucho antes de saber poner palabras a lo que les pasa. Por eso escribe cuentos que no imponen ni moralizan, sino que acompañan. Historias donde el miedo no se elimina, se entiende; donde el acoso se combate con empatía; y donde la diferencia deja de ser un problema para convertirse en identidad. Literatura infantil como refugio, espejo y herramienta emocional para crecer sin miedo.
Leer a Yolanda Adabuhi no es pasar páginas, es detenerse. En Paz atrae y ABC del sensible en la Tierra, la palabra funciona como guía interior: poética, directa y transformadora. Dos libros que no prometen respuestas, pero sí una sacudida honesta hacia la consciencia, la sanación y la verdad emocional.
Una historia valiente sobre dislexia, etiquetas y silencios que duelen durante años. Un relato íntimo que desmonta prejuicios, expone heridas invisibles y recuerda que aquello que de niños nos hizo sentir distintos puede convertirse, con el tiempo, en nuestra mayor fortaleza.
Intriga, tecnología y conciencia se entrelazan en una novela que mira de frente a los riesgos del mundo hiperconectado. Laboratorio de recuerdos no solo plantea un misterio, sino que obliga al lector a cuestionar hasta qué punto seguimos siendo libres en un entorno cada vez más invasivo.
Aromas nace del dolor, pero se convierte en un acto de amor y solidaridad. Un libro que transforma la rabia, acompaña el trauma y siembra compasión en quien lo lee.
Los quereres de Lola es una historia luminosa sobre segundas oportunidades, duelo, deseo y valentía. Una protagonista de 53 años decide, por fin, escucharse y romper con los deberes que otros le impusieron para abrazar los quereres que siempre pospuso. La autora firma una novela honesta y emocional que recuerda que nunca es tarde para empezar a vivir de verdad.
Las espías se adentra en una Europa en llamas para seguir a tres mujeres capaces de desafiar a potencias enteras desde las sombras. A través de un viaje que une París, España y Londres, la novela combina suspense, precisión histórica y una mirada profundamente humana al espionaje femenino durante la Segunda Guerra Mundial. Un relato que desvela lealtades frágiles, misiones imposibles y el peso real de quienes operaron entre tinieblas.
En Somos violetas, la autora abre fuego sin avisar: Alice, desde la celda, confiesa un asesinato y te arrastra a un thriller donde la mente importa más que el misterio. Pero esa misma pluma capaz de desnudar traumas y violencia emocional es la que firma El truco de las palabras bonitas, un álbum ilustrado que enseña a niños —y adultos— que el lenguaje puede encoger o ensanchar un corazón. Dos obras, dos públicos, un mismo pulso creativo: mostrar cómo lo que decimos moldea lo que somos.