Lind Garay: «La blasfemia puede ser un acto de amor propio»

Lind Garay: «La blasfemia puede ser un acto de amor propio»

1. Bajo mis hábitos parte de una premisa muy potente: una novicia que entra en clausura y termina encontrando en la Virgen una forma de amor que desafía las propias reglas de su fe. ¿Dónde nació esta historia?

La historia está basada en hechos reales. Antes de transicionar, iba para sacerdote. Parte de esa experiencia de aislamiento y búsqueda está dentro de ese escenario que se plantea en el poemario. Lo usé como contexto para luego explorar el deseo y la identidad como mujer trans. Lo religioso como sociedad, la oscuridad como los márgenes para encontrarse y la blasfemia como un acto de amor propio.

2. Vienes de la poesía y habías autopublicado anteriormente 21 días en la mente de otro y Anhedonia. ¿Qué te llevó a dar el salto a una obra como Bajo mis hábitos?

En 2022 quería hacer un libro de relatos de terror. Entre esos relatos, estaba la historia de cómo viví el seminario (cambiando que la historia es protagonizada por una monja). Esa idea la he ido variando mucho (formato, historia, tema…). Pero, cuando al final, como mujer trans, sentí que podía ser deseada, nació lo que es el poemario.

3. En la novela, la voz de la protagonista «empieza en un susurro y termina en un grito». ¿Cómo trabajaste esa transformación a lo largo de la escritura?

Mucho ejercicio interno. Al final, es coger mi propia vida y adornarla de una forma muy barroca. Ha sido muy difícil, puesto que he pasado muchas dificultades personales mientras lo escribía y, por ejemplo, un poema que es más alegre o subido de tono, cuando estás totalmente depresiva, fue bastante duro. Pero al final, lo bonito es que la poesía y la realidad tienden a juntarse y, en este caso, la evolución ha sido en parte natural.

4. El convento tiene mucho peso en la historia y funciona casi como un personaje más. ¿Cómo construiste ese espacio de clausura, castigo, fe y deseo?

Por experiencia personal dentro del seminario. Cuando entras estás completamente aislada. Sin comunicación, sin amistades, sin familia. Bajo una jerarquía muy fuerte, irrompible, que se refuerza internamente. También es un reflejo social, puesto que arrastramos la culpa y el castigo para marcar lo que es puro e impuro (bueno y malo). Algo que, actualmente, como mujer trans, lo notamos mucho en discursos de odio o agresiones, cuando, en mi caso, simplemente quiero vivir.

5. María ocupa un lugar muy particular en la relación de la protagonista con la fe y con el amor. ¿Qué te interesaba explorar a través de esta reinterpretación de su figura?

Como buena lesbiana que soy, tiendo a ser intensa e idealizar. De alguna manera, la virgen representa a tres personas con las que tuve una relación en el 2025. El ser deseada, sentirme mujer en sus carnes, quererlas, ser querida, la sexualidad… Me inspiró mucho las cartas de Sor Juana Inés, y era esa idea de, en vez de mandarlas a la virreina, aquí era a una virgen que es trina en mi realidad.

6. En tu obra aparecen elementos góticos, terror existencial y pasajes que rozan lo onírico. ¿Cómo consigues que convivan con una historia profundamente íntima sin que unos elementos se coman a los otros?

Para mí es algo bastante natural. La cultura gótica está en mis venas y mis poemas (más allá de este poemario) tienen esa base. Es un escenario, a la hora de escribir, que ayuda mucho a sobredimensionar las emociones y confrontarlas desde la oscuridad. Eso sí, luego viene una labor meticulosa de no sobresaturar con elementos. Aquí editar, con una óptica más rígida, ha ayudado mucho a que no sea mi antiguo fotolog de adolescente.

7. Emily Brontë es una de tus grandes influencias. ¿Hay algo de esa fascinación por lo oscuro, lo romántico y lo atormentado que pueda reconocerse especialmente en Bajo mis hábitos?

Es en la intensidad de la protagonista sobre todo. En ese amor desbocado, idílico, que tiene una naturaleza de tormenta. El amor no entra como la lluvia pueda acariciar la ventana con sus gotas. Es un vendaval que abre las ventanas de par en par. Otros elementos como la naturaleza son comunes con Emily, que refuerza esto que hemos hablado, donde el escenario habla y confronta, como hacía mi querida Emily con sus páramos.

8. Además de escritora, eres pintora e ilustradora. ¿Piensas visualmente las escenas cuando escribes? ¿Hasta qué punto esas otras disciplinas influyen en tu literatura?

Algunas escenas estaban ya dibujadas, pues la idea inicial era que estuviera ilustrado por mí, pero era una labor demasiado tediosa, así que quedó descartada. Tengo muchísimas ilustraciones y dibujos de la monja. Siempre está en mi imaginario, siempre sale de algún modo. Así que, finalmente, cobró vida plena en versos.

Lind Garay
Lind Garay

9. Formas parte de Escritoras Peligrosas, la comunidad creada por Gloria Fortún. ¿Qué ha supuesto para ti encontrar un espacio literario en el que vulnerabilidad y reivindicación pueden ir de la mano?

Encontrar esta comunidad fue, y es, un refugio. El poemario lo empecé antes de entrar a formar parte, pero, gracias a Gloria y las demás compañeras, pude expresarme mejor, con más calidad, propósito, valor. Y claro, todo esto arropado en una comunidad donde te sientes segura, querida, agradecida. Que la rabia se puede transformar en ternura y la tristeza se vuelve algo más combativa que la mera melancolía. Ha sido un refugio para mí. Sin ellas, este poemario no hubiera salido.

10. Después de años escribiendo poesía y dos poemarios autopublicados, ¿qué representa Bajo mis hábitos en tu trayectoria como autora?

Los dos anteriores trabajos los hice antes de transicionar, con lo que este, Bajo mis hábitos, viene hecho por Lind, por alguien que es plenamente quien es. Los otros trabajos eran muy oscuros. Este, en su oscuridad, hay mucha luz y mucho amor. Me siento muy orgullosa. Es como mi hijo.

11. ¿Hay alguna escena o momento de la novela que te resultara especialmente difícil escribir por lo que implicaba emocionalmente?

No quiero hacer spoiler. Pero, uno de los poemas últimos, antes del último acto, fue muy duro, pues surgió de acontecimientos recientes. Lloré muchísimo cuando lo escribí. Fue una realidad que se tenía que materializar en esos versos.

12. Cuando alguien cierre Bajo mis hábitos, ¿qué te gustaría que permaneciera con él después de la última página?

Que en la oscuridad, la luz es más hermosa y que en tu esencia, en saber quién eres, pase lo que pase, dará aún más luz.

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