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Charlamos con Hernando Carpio Montoya, escritor e ingeniero civil, autor de “Moriremos en el Mar, la hazaña de la corbeta Unión»

Charlamos con Hernando Carpio Montoya, escritor e ingeniero civil, autor de “Moriremos en el Mar, la hazaña de la corbeta Unión»

Para quién no te conozca, ¿quién es Hernando Carpio Montoya?

Hernando Carpio es un ingeniero civil peruano muy idealista que en paralelo a su actividad profesional arrastra una gran pasión por la lectura y la escritura, y sabe robarle tiempo al tiempo para plasmar su visión del mundo y sus sueños de infancia a través de sus escritos.

Esa mixtura de amor por los números y por las letras es el resultado de un momento mágico de mi infancia cuando mi madre Irma Montoya, una gran y noble enfermera mollendina, supo con sus palabras tocar mi alma y mi corazón, contándome su visión sobre la historia peruana, especialmente la Guerra del Pacífico y cómo nuestro pueblo fue destruido y saqueado mientras los políticos y militares peruanos peleaban entre ellos permitiendo que el invasor destruya la patria dejando a los héroes abandonados a su suerte. Irma supo sembrar y transmitir a sus hijos la semilla que luego dio fruto a dos novelas sobre la historia peruana.

Soy alguien que no se cansa de lidiar contra la corriente, tratando de crear consciencia respecto a aprender de los errores del pasado y no caer dominados por falsos dioses que hoy pulula disfrazados de vicios, ideologías engañosas y tecnología dominante, todo lo cual se alimenta de espíritus vacíos, hambrientos de profetas y caudillos a quienes seguir.

Ingeniería, administración de negocios, diplomado en gestión de proyectos, gobernabilidad y gerencia política… y ahora escritor. ¿Cuál es el secreto para poder dominar tantas materias y disciplinas tan dispares?

Como en el cuerpo humano, todo está conectado y cada pieza permite que el conjunto funcione. Si lo analizamos bien, las materias no son tan dispares.

Yo me gradué como ingeniero civil especialista en cálculo de estructuras, pero encontré trabajo en otro campo que fue en construcción; luego, buscando progresar hice una maestría en administración de Negocios, la cual fue el punto de quiebre, pues te prepara para cargos directivos donde debes conocer algo de otras materias como finanzas, marketing, contabilidad y otras. Gracias a eso pude conseguir trabajo en el Fondo MIVIVIENDA S.A. una empresa estatal peruana focalizada en financiamiento de vivienda social y administración de subsidios donde laboré 18 años y fue una gran experiencia porque al ser empresa del Estado, era necesario manejar conceptos de gestión de proyectos privados y también conocer temas de gestión pública, para encontrar la conexión adecuada que permita el logro de los objetivos institucionales, por eso tuve que especializarme en ambos temas.

Ahora, escribir, es algo que siempre he hecho, lo que pasa es que recién en la última década me animé a publicar, y fue todo un aprendizaje. Inclusive en mi trabajo en MIVIVIENDA yo me encargaba de redactar documentos especiales o de contenido muy delicado; y era conocido porque mis cartas e informes eran densos y extensos porque me empecinaba en hacer antecedentes completos, análisis y explicaciones que permitieran a cualquier persona que no supiera nada del tema, poder leer y ubicarse rápidamente en la materia.

Hernando Carpio Montoya Con su mamá y la primera edición de Moriremos en el Mar
Hernando Carpio Montoya acompañado de su madre junto a la primera edición de «Moriremos en el Mar».

¿Desde cuándo has sentido la necesidad de escribir?

Desde muy niño sentí la necesidad de escribir, cuando leía revistas de historietas sobre aventuras y personajes épicos, históricos y de leyenda. Esos viejos relatos me motivaban a hacer los míos propios, a crear mi propio escenario de fantasía, mi modo de interpretar la historia y mis propias historietas.

En el colegio escribía también algunos poemas satíricos donde criticaba a algunos de los auxiliares, profesores y a mis amigos.

¿Y cuántos libros has publicado ya?

A la fecha tengo dos novelas. La primera se llama “En el Horizonte, la historia del Caballero de los Mares”, publicada el año 2010, basada en la vida del máximo héroe peruano, el almirante Miguel Grau Seminario, quien durante la Guerra del Pacífico, entre 1879 y 1884, pudo contener durante 6 meses con un solo barco, el legendario monitor Huáscar, a toda la Armada chilena, dando al gobierno un tiempo valioso que no supo ser aprovechado para poder reforzar el ejército; muriendo luego heroicamente en el combate de Angamos en octubre de 1879.

Mi segunda novela se llama “Moriremos en el Mar, la hazaña de la corbeta Unión”, publicada el 2016 y cuya segunda edición estoy publicando este año con Editorial Círculo Rojo. Es una secuela de la primera novela, que trata sobre una de las más grandes hazañas de la marina peruana, llevada a cabo por la corbeta Unión durante la Guerra del Pacífico, cuando la corbeta de madera y con discreta artillería tuvo que burlar dos veces el bloqueo del puerto de Arica, combatiendo contra la Armada chilena en inferioridad de condiciones y escapando en un prodigio de audacia. Los hechos suceden después de los acontecimientos narrados en la novela anterior; y sueño con cerrar la saga con un tercer libro sobre la batalla de Arica, donde mueren algunos de los personajes que aparecen en las dos novelas previas, entre ellos el máximo héroe del ejército peruano, el coronel Francisco Bolognesi; cerrando un capítulo de tragedia para el Perú, creado por los propios peruanos.

Asimismo, estoy pronto a publicar una novela corta titulada “Pangea. El rey que montaba dragones”, creada en los momentos más oscuros de la cuarentena, cuando no sabíamos a quién creer ni a qué nos enfrentábamos; está ambientada en un tiempo legendario antes de la historia convencional que conocemos, donde florecieron poderosos reinos y un príncipe recibe la misión de detener los ataques de los dragones que venían asolando una región de su país. En el camino descubrirá que los dragones no son el verdadero enemigo y tendrá que decidir entre cumplir su misión o hacer lo correcto. La escribí con mis hijos, en las noches de tertulia cuando nos reuníamos para darnos ánimo y sobrellevar los días de cuarentena.

¿Qué es lo que más destacarías de cada una de tus obras?

Pienso que, si una persona se atreve a tomar un teclado, escribir una historia y someterla al ojo crítico del público, tiene que ser para hacer reír, para hacer llorar o para generar polémica; caso contrario, el escrito será uno más del montón y no trascendería. Por eso en las dos novelas históricas que ya he publicado trato de entregar partes de la historia desconocidas o muy poco conocidas, lo que me obliga a una investigación profunda; muestro también hechos, debilidades y errores de la clase política que ya hemos cometido anteriormente y seguimos cometiendo, trato también de mostrar oportunidades en las que el pueblo se convirtió en masa y fue seducido por hermosos discursos, palabras bonitas y promesas vacías que llevaron al desastre, voy contra la corriente para demostrar que la voz del pueblo no siempre es la voz de Dios, a veces es la voz de Satanás que lo manipula. ¿Suena conocido?

En suma, trato de predicar para que la historia no se vea no solo como una narración de hechos, sino como un aviso de lo que puede pasar si ignoramos las lecciones, y he buscado en la novela, la forma de hacer llegar el mensaje a todos, especialmente a los jóvenes, para quienes es menos aburrido leer aventuras que libros académicos.

En mi último libro, por publicarse, Pangea, espero generar polémica entre algunos religiosos fanáticos, pues se toca algunas fibras íntimas relacionadas a religión, mitología y ciencia, llevando a algunas conclusiones que posiblemente no gusten a todos.

Hernando Carpio Montoya junto a su familia
Hernando Carpio Montoya junto a su familia.

Uno de tus libros nos consta que fue un gran éxito, pero que no tuvo mucho apoyo editorial y acabó vendiéndose por terceros de forma pirata en internet. ¿Es cierto?

Sí, muy cierto. Uno de los grandes problemas por los que pasamos los escritores novatos, al menos en mi país, es que tenemos que mendigar apoyo. Hay mucho interés en consumir material de escritores consagrados, libros sobre temas de coyuntura o de figuras mediáticas. Es muy difícil convertir a los héroes en personajes de interés de las nuevas generaciones.

Aún así, la novela “En el Horizonte, la historia del Caballero de los Mares”, tuvo buena acogida, los mil ejemplares que pude publicar, costeando yo mismo casi toda la inversión, se agotaron en librerías y recibí muy buenos comentarios en círculos académicos e históricos; inclusive a la Marina de Guerra del Perú, le gustó mucho la novela y fui invitado a dar varias conferencias y algunas entrevistas en televisión.

Con el libro agotado, no pude atender algunos pedidos de público interesado en adquirir el libro; sin embargo, en algún momento encontré que el libro se vendía en versión digital en internet. Obviamente traté de reclamar y cuando tomé contacto con los piratas me dijeron que deberían estar orgulloso, pues no se piratea cualquier libro. Era pues un honor merecer ser pirateado. A partir de ese momento, se trastocó mi orden lógico de la vida y de valores.

Tras tu amplia experiencia como escritor, ¿piensas que es posible vivir de escribir?

Mi experiencia como escritor no es tan amplia, al menos no tanto como yo quisiera; sin embargo, pienso que es difícil vivir de escribir, sólo pueden hacerlo los escritores con talento, que se han dedicado a tiempo completo a su pasión y que han tenido una familia que los apoye y mantenga hasta ser reconocidos y tener aceptación del público.

El común de nosotros, debemos combinar la pasión por transmitir mensajes e historias escritas, con otras actividades como docencia o nuestras profesiones para poder mantener a la familia.

¿Qué autores te han inspirado más a la hora de escribir?

Si tengo que hacer memoria sobre los autores que más me han inspirado tengo que mencionar necesariamente a los premios Nóbel Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, cuyas obras he devorado. Los escritores indigenistas peruanos como Ciro Alegría y José María Arguedas, también dejaron huella en mi cuando era escolar. Ricardo Palma y Abraham Valdelomar son autores a quienes he disfrutado mucho por su estilo particular de contar historias. He leído a otros autores y me ha gustado mucho el estilo de Hermann Hesse y Arthur C. Clark.

Hernando Carpio Montoya junto a sus dos hijos
Hernando Carpio Montoya junto a sus dos hijos.

¿Es difícil escribir una novela cuyo final ya es conocido? Como es el caso de las novelas basadas en hechos históricos.

Claro que sí. Si normalmente una novela obliga al escritor a pensar en una historia interesante, crear personajes con características propias y contar los hechos de manera que atraigan la atención del lector, una novela basada en hechos históricos, cuyo final puede ser ya conocido, implica un esfuerzo mayor, porque la narración debe tratar de no adelantarse a los hechos y crear el ambiente propicio para que sea emocionante leer las tramas, pensamientos y conflictos internos que derivaron en el desenlace conocido. Allí es muy importante investigar a fondo y aportar hechos desconocidos o poco mencionados en la historia convencional, pero que ayudan a entender los sucesos y el desenlace.

¿Cómo te inspiras para escribir?

La inspiración no es constante, hay momentos en que estoy sentado frente a mi ordenador y en horas avanzo muy poco; hay otros momentos en los que debo atender también temas de trabajo, el tiempo para escribir es corto y justo en ese momento mi mente bulle en ideas, diálogos, conflictos y metáforas que llenan varias páginas; y si no las tomo en ese instante, desaparecen. Entonces tengo que plasmar todo en el teclado antes lo más rápido que pueda.

Algunas escenas de mi novela Moriremos en el Mar, vinieron a mi mente cuando estuve abrazo al mástil de la corbeta Unión, en la Escuela Naval del Perú observando las fibras de la madera; otras reflexiones y diálogos vinieron a mí cuando estuve corriendo maratones de diez y veintiún kilómetros; en esos momentos, el cansancio y la desesperación ayudan a colocarse en el lugar de soldados que deben haber sentido algo parecido en el fragor de una batalla.

¿Crees que es diferente escribir sobre papel que sobre un teclado? ¿La tecnología ha influido en los escritores actuales?

Yo escribía con papel y lápiz cuando estaba en el colegio, debía pensar muy bien qué palabras utilizar, mi madre revisaba luego mis páginas y me corregía; luego tenía que pasar mis artículos o poemas en limpio en la máquina de escribir, y luego publicarlos en el periódico mural. Toda una logística.

Definitivamente la tecnología hoy permite al escritor tener información a la mano, escribir, leer, corregir muchas veces e imprimir, hoy hay más facilidades, pero creo que la esencia no ha cambiado, o al menos aún no ha cambiado, buscar las palabras adecuadas, ordenarlas y crear un texto que interese para ser leído, sigue siendo el mismo arte.

¿Las nuevas plataformas digitales para distribuir libros te parecen un buen aliado de los escritores? ¿Crees que a futuro el lenguaje de libros digitales utilizará recursos expresivos como se usan en redes?

Las primeras ediciones de mis libros fueron en físico y muy limitadas por el escaso financiamiento que conseguí, poder hoy vender mis creaciones en versión digital o en impresión bajo demanda es una gran ayuda que permitirá llegar a muchos lugares y colocar el número de libros que los lectores efectivamente demanden, aunque eso también obliga a realizar un marketing diferente. Sobre libros digitales con recursos expresivos, no me siento con la experiencia ni trascendencia como para dar una opinión contundente. Particularmente no creo que deba modificarse el lenguaje escrito se emplea en libros, pero habría que esperar a que escritores que han crecido dentro del mundo digital publiquen novelas, posiblemente alguien se anime pronto a romper paradigmas y escribir con recursos como emoticones u otros.

¿Alguna anécdota con tus libros?

Tengo varias, por ejemplo, la primera edición de Moriremos en el Mar, salió y se difundió durante el tiempo que la selección peruana de fútbol disputaba las eliminatorias para el Mundial Rusia 2018. Por ese tiempo me operé del menisco izquierdo y el médico a cargo de la intervención era el médico de la selección. A través de él, pude hacerle llegar un libro dedicado al profesor Ricardo Gareca y sus pupilos, donde les daba ánimo y les pedía que sigan el ejemplo de la tripulación de la corbeta Unión, que lograron lo que parecía imposible. No sé si en algo influí, pero clasificamos al mundial.

Para esta segunda edición, estuve buscando auspicio justo en las etapas finales de la eliminatoria para Qatar. Esta vez no tuve medio para hacerle llegar alguna comunicación a Gareca, así que le escribí por redes sociales a su cuenta de facebook. Le escribí también a los jugadores referentes pidiendo apoyo para lanzar una segunda edición con un mayor tiraje de libros impresos y para mantener la cábala. Nadie me respondió. Una vez más, no sé si influí el algo, pero no clasificamos al mundial.

¿Dónde se pueden conseguir tus libros?

Lamentablemente los libros publicados ya no están en vitrina, como he señalado anteriormente, el poco apoyo recibido me obligó a salir con ediciones limitadas que hoy están agotadas. Algunos ejemplares se pueden comprar de segunda mano en internet.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la Editorial Círculo Rojo?

Ha sido una experiencia muy agradable y enriquecedora, es la primera vez que trato con una editorial que no es de mi país y he recibido información clara sobre las condiciones para edición; he podido coordinar con todas las áreas, recibiendo siempre muy buen trato y orientación, lo cual es fundamental para cimentar la confianza, sobre todo para escritores como yo que somos nuevos en el uso de las plataformas actuales.

Para terminar, ¿nos recomiendas alguna lectura?

Siempre recomiendo la saga de “2001, Odisea del Espacio”, es una novela de culto magistral, una obra maestra donde Arthur C. Clark nos lleva de a pocos a comprender su visión del cosmos, del origen y futuro de la humanidad; a través de sus páginas, nos lleva a pensar que no estamos solos y que alguien, hace mucho tiempo, ya recorrió nuestro camino. La obra está basada en argumentos y estudios científicos y tiene dos secuelas: “2010, Año en que hacemos contacto” y “2060, Odisea 3” y “3001, Odisea final”. Clark es para muchos, yo incluido, el Julio Verne del siglo XX.


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