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Entrevistamos a la escritora Nat Neumann, sobre su exitosa obra «Un pedacito de cielo»

Entrevistamos a la escritora Nat Neumann, sobre su exitosa obra «Un pedacito de cielo»

Para quién no te conozca, ¿quién es Nat Neumann?

Nat Neumann es una cubana nacida por los años sesenta, cuya vida activa e independiente comenzó muy temprano y que se coronó con su graduación como licenciada en economía a los 21 años, con la fundación de una familia en Alemania y con una interesante vida laboral. Nat Neumann es desde 1989 ciudadana alemana, integrada en la sociedad alemana y  se interesa mucho por política y por temas sociales. Y Nat Neumann, que vive desde hace 40 años en Alemania, una parte de ellos en la Alemania del este, valora esa democracia auténtica, que conoció en Alemania occidental y que muchos compatriotas en Cuba no tienen idea de que existe.

De economista a novelista. ¿Cómo surge un cambio tan grande?

Hasta el día de hoy sigo mi interesante trabajo como economista, pero no puedo negar, que en los últimos años la labor como escritora, con la que comencé como un hobby, me atrae más y más y le quitado el rango al trabajo que me sustenta. Por ello, por tener que llevar las dos funciones (como escritora y como economista) he necesitado tanto tiempo, unos cuatro años, para terminar mi obra. Precisamente fue un libro de no ficción con un tema económico lo que tenía en mente para mi primer gran proyecto. Hasta entonces había escrito cuentos cortos realistas en el marco de los cursos de escritura que visité en una universidad popular aquí en Alemania.

Hablemos de tu obra. ¿Qué es lo que más destacarías de „Un pedacito de cielo“?

En primer lugar la segunda parte, que al igual que la primera también se llama Un pedacito de cielo. Es un segundo libro, un legado de mi Madre, con el que nos traslada -lejos de mis relatos en torno a la Cuba de Fidel Castro en la primera parte- al pueblito en el que a finales de los años 20 nació y que, con su lenguaje poético y su realismo mágico a la García Márquez, nos inmersa en una vida llena de acontecimientos únicos y nos atrapa con sus tristes vivencias, siempre aferrada a su pedacito de cielo como fuente de energía, con la convicción de que siempre hay una esperanza, con sus palabras: (…) el sufrimiento, una vez que ha pasado, le deja a uno fe en el futuro.

En segundo lugar los relatos en torno a mujeres fuertes en mi familia: mi madre, mi abuela, mi muy querida prima en la primera parte del libro. Y el viaje en el que allí, con historias amenas y fidedignas me llevo al lector por lugares de La Habana y de Santiago de Cuba, adentrándolo en su gente, en sus calles, en sus desgracias, todo ello envuelto en mi redescubierta añoranza. En ese viaje virtual a la Cuba revolucionaria el lector encontrará datos relevantes de la historia de la isla y aspectos en torno a la situación política y socioeconómica de la Cuba socialista con una lectura ligera; además de mi propio análisis y mis propias conclusiones sobre el sistema Castro. Todo ello será para los que ya conocen a mi país de origen un despertar de recuerdos, para los que no: información de primera mano  y para los que idealizan al sistema Castro desde su propia “cuna democrática“ también la evidencia de que en Cuba desde entonces reina una dictadura.

De acuerdo al juicio de una experta:  “(…) Por extensión, es un fiel retrato de una época y sirve para canalizar un buen número de reflexiones ad hoc.“

Nos consta que está muy inspirada en tu propia experiencia viviendo en Cuba, ¿No es así?

Así es. Nací unos años después del triunfo de la Revolución y viví en Cuba hasta los 16 años. Así que no estuve exenta de creer en la única ideología que nos metieron en la cabeza y se bien sobre lo que escribí. Recuerdo bien la Cuba en que viví. Aprendí en la universidad popular alemana que uno escribe su autobiografía a base de los propios recuerdos, que son tan fieles a la realidad como la subjetividad lo permite. Son MIS recuerdos. Recuerdo vivencias amargas en el seno de mi familia, pero también, por ejemplo, como cuando era niña se hablaba de los campos de concentración creados por el nuevo régimen para homosexuales y minorías religiosas. A medida que, escribiendo, más me adentré en mi vida pasada, más recuerdos me venían a la mente, sucesos que ya había olvidado, pero que habían quedado en lo profundo de mi alma. Mas muchas de las experiencias que relato son de seres allegados a mí, de las que en parte me enteré investigando para el libro.

Y claro, no pude dejar de tematizar la situación actual de Cuba. Datos que doy los conozco por relatos de testigos de algunos hechos. Otros los tomé de la información que nos da el internet y de las redes sociales. No pude evitar que se me colara un error. Debido a mi objetivo de dar datos de actualidad respecto al 11 de julio de 2021, un día de protestas populares masivas, y de terminar el libro en español lo antes posible, tomé un dato que resultó ser erróneo y que quiero aclarar por este medio. Supongo que por la inundación del internet con noticias frescas sobre ese día de los hechos nombré a Maykel Osorbo como autor del vídeo al himno Patria y vida. En verdad se trata de Anyelo Troya González. El rapero Maykel Osorbo, uno de los protagonistas del vídeo, no tomó parte en dichas protestas, porque días antes había sido apresado arbitrariamente y llevado a un centro penitenciario que se encuentra a 160 kilómetros de su residencia. Entretanto ha sido condenado a nueve años de privación de libertad. Como Osorbo afirma, su juicio fue un montaje fetichista y (…) Sé por donde caminé, pero más importante aún, sé hacia adónde voy.

Pero mi objetivo no era tematizar y analizar la situación en especial de valientes hombres y mujeres cubanas que no se dejan amedrentar por el régimen, como lo es Maykel Osorbo, sino la de un país que Fidel Castro puso en penumbra y está desde entonces de luto.

¿A qué tipo de lectores va dirigida tu obra?

A todo aquel que se interese por Cuba, tenga la tendencia política que tenga,

con el objetivo de que el que lea mis relatos conozca la vieja realidad cubana, la vieja y duradera realidad que muchos no conocen, ni los partidarios del régimen cubano, ni los turistas que año tras años van a disfrutar del sol cubano,  incluso – debido al arma del régimen: la desinformación -ni muchos cubanos.

Si alguien llega a leer lo que escribo, es bueno que preste atención a esta faceta de la historia de mi vida, por llamarla de algún modo, y recojan el mensaje que encierren mis experiencias, escribe mi madre en su autobiografía, la segunda parte de mi obra. Creo se dirige sobre todo a nosotras mujeres.

¿Qué pretendes provocar en quienes lean tu obra?

Decidí escribir el libro en honor a mi madre, para publicar su obra. Y decidí completarla con mi autobiografía y con la biografía de algunos integrantes de mi familia. Resultó ser también la biografía de Cuba y la de muchas familias cubanas. Por ello mis personajes no llevan nombre propio.

Sin así haberlo planeado desde un principio, quiero darle mi voz libre a los muchos cubanos, a los que el régimen cubano le quitó las suyas. Quiero dar a conocer cómo se vive en un país de los llamados socialistas. Quiero abrirle los ojos a los que piensan que Cuba, en sentido figurado, es un eterno verano. Como ya expliqué quiero que con mi obra el mundo se entere de la realidad cubana desde 1959, que se enteren de cómo con la llegada de Fidel Castro y su glorificada Revolución se abolieron los derechos humanos en Cuba, cómo se criminalizó la religión y la disidencia, cómo se adoctrinaron a los niños y cómo el pueblo de Cuba no conoce lo que son elecciones legítimas. Y cómo Fidel Castro ha generado una depauperación social. Cómo derogó todas las leyes económicas y hundió al país en una perenne crisis económica, que desde entonces le achacan al embargo americano. Cómo hoy en día mueren personas en Cuba, esa presunta potencia médica, por falta de medicamentos y de condiciones hospitalarias, mientras se siguen construyendo hoteles y las fuerzas represivas se siguen equipando.  Cómo el cubano espera muchas veces en vano por una ambulancia, mientras que la policía motorizada está al instante en lugar en el que alguien gritó Patria y vida. Y cómo Cuba ha desterrado a muchos de sus hijos.

Quiero que el mundo conozca que el pedacito de cielo de los cubanos está nublado hace décadas, que el cielo es azul solo para la cúpula gobernante y para los turistas.

Mientras en el mundo se habla por ejemplo de las atrocidades de la policía en Estados Unidos (Black lives matter), no se habla de los casos de violencia policial en Cuba, que les ha costado la vida a algunos jóvenes. El mundo parece no saber que en Cuba menores de edad están encarcelados por participar en las protestas del 11 de julio y que han sido castigados con drásticas sentencias, que en países que funcionan solo conocemos por delitos capitales. Y que en Cuba se va a la cárcel por una cosa que por estos lares es tan obvia, como decir lo que uno piensa.

Quiero que el mundo conozca que la ineptitud es el sello del gobierno socialista y que la injusticia y la impunidad, esa cúpula que gobierna, se han adueñado de Cuba.

¿Alguna anécdota del proceso de escritura o de documentación que puedas contarnos?

Quizás que escribí “Un pedacito de cielo“ en alemán, pues con los años que llevo hablando el idioma me era más fácil. Mis planes eran además editar el libro solo en alemán. Al contarle a una persona de mi proyecto, esta me pidió que lo tradujera al español para ella poder leerlo. El proceso de corrección del libro en alemán fue largo, porque la lectora alemana poco tiempo tenía. La corrección del libro en español la hicieron dos lectoras cubanas según terminaba yo la traducción de los capítulos. Sus himnos de alabanza me dieron un gran impulso. Así que resultó ser que terminé la versión en español mucho antes que la en alemán, que está actualmente en proceso de edición. Y ya hay quienes me han pedido que traduzca el libro al inglés.

Impresionante para mi fueron los cumplidos de mi lectora alemana, que es una reconocida autora, cuando me dijo que algunos pasajes de mi obra le recordaba a su autor preferido, Gabriel García Márquez.

A mí personalmente mas bien me recordó la segunda parte, la escrita por mi madre, a García Márquez; y entre nos, nada  tiene que envidiarle. Disfruté leyendo sus relatos, sus descripciones y su lenguaje poético. Pero también derramé muchas lágrimas leyendo sobre sus penas, de las que en detalle desconocía. Su dolor pasado me llegó al alma.

¿Qué consejo te gustaría darle como escritora a tu yo de hace unos años?

Que además de leer, escriba, pues escribir es un bálsamo para el alma, un debate con la vida, y para mí también meditación. Es como compartir razonablemente tiempo con uno mismo, reflexionar, crear. Escribir proporciona una increíble satisfacción, incluso, si no lo haces con la finalidad de publicar lo que has escrito. Como lo describe el pintor y autor alemán Frantz Wittkamp: Ahora mismo una hermosa palabra cae en un papel y no puede desaparecer, ahora es mía.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la Editorial Círculo Rojo?

Por las experiencias de otros autores de Círculo Rojo parece ser que la Editorial es perfecta, pero creo que nada en este mundo lo es. En términos generales ha sido una experiencia positiva. Tuve muy buenas experiencias con la mayoría de los departamentos como corrección, diseño y maquetación y otras menos complaciente con otro departamento. No obstante editaré también la versión en alemán con Círculo Rojo. En mi caso me parece la mejor opción, aunque actualmente el tiempo de espera para que por fin el libro esté listo para la venta difiere de mis planes iniciales. Parece ser que los autores estaban esperando por una editorial como Círculo Rojo.

¿Qué autores te han inspirado más a la hora de escribir?

Debe haber sido inconscientemente, pero creo que autores del llamado realismo mágico como Gabriel García Márquez y una de mis favoritas Isabel Allende. Durante el proceso de escritura leí también a algunos de los escritores cubanos  de los años 60 que sufrieron bajo el régimen castrista como Reinaldo Arenas y Guillermo Cabrera Infante, que quizás indirectamente también me hayan inspirado. Si me hubiese dejado inspirar conscientemente lo hubiera hecho además por escritores como Carlos Fuentes o como Mario Vargas Llosa.

¿Dónde se puede conseguir tu libro?

En librerías de España;   en libros.cc, Agapea así como en las plataformas de venta online como El Corte Inglés, Casa del Libro, Fnac o Amazon.

Para terminar, ¿nos recomiendas alguna lectura?

Muchos títulos y autores me vienen a la mente. Pero definitivamente les recomiendo “Un pedacito de cielo“ de Nat Neumann, o por si quieren la versión en alemán, que está por salir „Ein kleines Stück Himmel“, un libro formidable; lo he leído ya varias veces.

Nat Neumann "Un pedacito de cielo"
Foto del libro de la escritora Nat Neumann: «Un pedacito de cielo»

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