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Conoce a Eduardo de la Fuente, periodista y escritor palmesano, autor de la novela “Pretoria”

Conoce a Eduardo de la Fuente, periodista y escritor palmesano, autor de la novela “Pretoria”

Eduardo de la Fuente (Palma de Mallorca, 1971) es periodista y escritor. Ha sido productor, presentador y director de espacios de radio y televisión en medios públicos y privados de las Islas Baleares. Pretoria (Libros Indie) es su tercera novela en la que se adentra en los entresijos del mundo editorial y su relación con la farándula y el famoseo para configurar un relato sobre las mentiras y sus consecuencias.


Para quién no te conozca, ¿quién es Eduardo de la Fuente?

Soy un contador de historias, es todo lo poco o lo mucho a lo que puede aspirar un escritor. Me he dedicado al periodismo en prensa escrita, radio y televisión y ahora a la comunicación. Diría que eso, junto a la temprana devoción por el cine, la lectura y la música, es lo que me ha dado la base sobre la que crear historias. Uno es escritor por dogma de fe, si no te lo crees tú mismo no irás a ninguna parte.

¿Cómo nace tu vena escritora?

Fue algo paulatino, a lo largo de muchos años. Durante una convalecencia de niño comencé a leer y ya no paré. Me gustaba escribir relatos entonces. Pero fue mucho después cuando me lo planteé en serio. Es un progreso en el que te vas empapando, absorbiendo el trabajo de otros, para finalmente sentir la necesidad de contar tus propias historias. Reconozco que cuando escribí mi primera novela estaba lleno de dudas, era una tarea que me imponía, más que miedo, respeto. Escribir es una de esas cosas que debes encarar como un trabajo. Debes ir más allá de la afición.

¿Cuántos libros has publicados ya?

Lo primero que publiqué fueron dos libros en los que recopilaba parte de los cerca de 500 artículos de opinión que escribí en medios digitales y de papel. Después me atreví con la narrativa. Pretoria es mi tercera novela tras Ana y el hermano del enterrador y El Leñador bajo el cielo púrpura.

¿Qué es lo que más destacarías de cada uno de ellos?

Ana sorprendió a los que me conocían y esperaban otro tipo de novela. Me propuse escribir una historia romántica, que no rosa chicle, con buenas dosis de humor blanco. La concebí como el inicio de una serie de novelas, ¡y ahora no paran de pedirme que retome a los personajes!. El Leñador supuso un punto de inflexión, Cuando la acabé supe que podría escribir cualquier cosa porque había ido muy lejos en el tratamiento formal y en el fondo. Me propuse romper los tópicos y clichés de la novela negra y del subgénero de asesinos en serie. Los psicópatas son monstruos muy alejados del ideal frío y calculador, casi aristocrático, que se ve hoy en buena parte de la ficción. Me consta que hubo alguna que otra indisposición entre los lectores… No es una historia fácil, es para lectores con estómago de cabra.

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Eduardo de la Fuente, autor de la novela “Pretoria”

¿Y sobre Pretoria?

En Pretoria he construido una historia costumbrista con algunos tintes oscuros. Eso lo decidirá el lector. Cuenta la historia de un negro, un escritor fantasma, que debe decidir entre continuar escribiendo novelas infumables para famosos o intentar triunfar con sus propios libros. Y ahí se verá inmerso en una maraña de mentiras y consecuencias. Se encontrará con personajes que le ayudarán, con algunos deleznables y con otros que simplemente son humanos, entrañables. Hay una línea difusa entre lo que está bien y mal. La premisa de Pretoria es si la novela de un negro puede conseguir el mayor galardón literario de las letras españolas. Sólo plantear algo así conlleva muchos problemas a los protagonistas. Todo gira en torno a la búsqueda del éxito y la fama a cualquier precio, aunque sea demasiado alto.

En Pretoria hablas del mundillo editorial y de la farándula. ¿Es en realidad tan grotesco y despiadado?

Puede serlo. Un agente editorial leyó el manuscrito y me comentó que algunos personajes le parecían excesivos… He trabajado en televisión, he conocido a muchas personas, y puedo asegurar que en absoluto he exagerado. No es la norma, pero ese mundo existe.

¿Qué hay de ti en Esteban Rey, el protagonista de Pretoria?

Todo y nada. Todo porque es mi creación y nada porque no soy él. Me molestan los escritores que se proyectan en sus personajes para que sean algo así como un alter ego ideal. Pretoria no es, ni pretende serlo, un ajuste de cuentas con el sector editorial, aunque creo que no pocos escritores podrán sentirse identificados con Esteban Rey.

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Reconozco que cuando escribí mi primera novela estaba lleno de dudas, era una tarea que me imponía, más que miedo, respeto. Escribir es una de esas cosas que debes encarar como un trabajo. Debes ir más allá de la afición.

Eduardo de la Fuente

¿Alguna anécdota que puedas contarnos?

Estuve dos años dando charlas en escuelas de Baleares sobre el proceso de escribir a niños de segundo de ESO. Visité unos 80 centros. Aquellas visitas fueron una mina de anécdotas. Los niños, en su brutal franqueza, pueden ser tan divertidos como despiadados. Uno de ellos me preguntó si “conocía a algún escritor de los buenos”, una forma de decirte que no te conoce ni el tato (risas).

¿Qué opinas del papel del escritor en las redes sociales?

Nos gusten o no las redes sociales hoy son parte imprescindible del trabajo del escritor. Ya no basta con escribir una buena novela. Los costes de promoción están al alcance de pocas editoriales y las redes son imprescindibles. Por desgracia, creo que a veces los escritores nos obsesionamos con estar todo el santo día en Instagram, Facebook, Twitter… Eso nos resta tiempo de lo importante que es escribir. Pero hay que hacerlo. Aún así, también es cierto que gracias a las redes puedes tener contacto con tus lectores. Eso es algo realmente bonito. Cuando alguien invierte su tiempo y dinero en leer tu trabajo debes corresponderle con la atención que merece. A fin de cuentas uno escribe porque ellos están ahí, y así como compran tu libro podrían comprar cualquier otro. Esto va de gratitud y respeto.

¿Qué consejo te gustaría darle como escritor a tu yo de hace unos años?

Le diría: “ponte tranquilo, tío”. Escribir es una experiencia vital, el escritor la necesita. Pero también puede resultar doloroso pues genera ansiedad. No creo en el tópico del escritor atormentado. Lo que sí me diría es que me tomara las cosas con calma. El camino del escritor es una carrera de fondo en solitario. Hay que asumirlo, sin dramas ni neuras.

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El camino del escritor es una carrera de fondo en solitario. Hay que asumirlo, sin dramas ni neuras.

Eduardo de la Fuente

¿Qué autores te han inspirado más a la hora de escribir?

Diría que Jack London y Emilio Salgari en la infancia, y Alberto Vázquez-Figueroa en la adolescencia. Con el tiempo me he dado cuenta de como, sobre todo, Salgari y Vázquez-Figueroa, me inspiraron a la hora de escribir historias corales. Aprendí mucho con las sagas de piratas de Salgari y especialmente con Manaos de Vázquez-Figueroa, que para mi fue casi un libro iniciático. Podría citar muchos más, la lista sería larga. Y no me puedo olvidar del cine. El cine, en el fondo y con sus particularidades propias del lenguaje audiovisual, es literatura en imágenes.

¿Dónde se pueden conseguir tus libros?

Lo mejor para hacerse con Ana y el hermano del enterrador y El Leñador bajo el cielo púrpura es entrar en mi web eduardodelafuente.com y consultar los puntos de venta. Aún se pueden encontrar. Y yo siempre estoy dispuesto a enviar un ejemplar a quién sea, dónde sea. Con Pretoria todo es mucho más fácil. Gracias a Libros Indie se ha distribuido en todo el país. En la web de Todos Tus Libros se pueden consultar los casi 150 puntos de venta. Si tu librería de confianza no está en la lista lo pueden pedir y en 48 horas lo tienen. Además, está en La Casa del Libro, Amazon, Agapea y El Corte Inglés. Salir a nivel nacional y con toda la artillería es importantísimo para que un libro llegue a los lectores.

Para terminar, ¿nos recomiendas algún libro?

¡Que compren Pretoria! (risas). No, en serio, recomendar los libros propios es un poco pedante y la soberbia es mala compañera del escritor. Voy a hacer tres recomendaciones. El primero es Mientras escribo de Stephen King, una especie de manual y biografía descarnada a la vez que considero imprescindible para los que comienzan a escribir. El segundo es El verano del lobo rojo de Morris West. West ha sido tildado injustamente de escritor de best sellers y no siempre se ha reconocido su maestría. El verano del lobo rojo es una de sus novelas menos conocidas… Es uno de los libros más bellos que he leído, tanto en la forma como en el fondo. Y la tercera es Me hallará la muerte de Juan Manuel de Prada, posiblemente el mejor novelista en lengua española de nuestros días. Me hallará la muerte es uno de esos libros que como escritor me pone verde de envidia. Te preguntas : “¿por qué demonios no lo he escrito yo?”. Pero claro, no todos podemos ser Juan Manuel de Prada. 

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