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Charlamos con el escritor Javier Jorge González Martín, nos presenta su obra “Cocodrilos con corbata”

Charlamos con el escritor Javier Jorge González Martín, nos presenta su obra “Cocodrilos con corbata”

¿Qué te motivó a escribir “Cocodrilos con corbata” y a compartir el método Obi con los lectores?

Lo que me motivó a escribir el libro a las ayudar las personas a salir de una vida de incomodidad y sufrimiento. Lo escrito es una guía práctica para ello, ya que después de leer el libro la persona no será la misma, su mente será impactada, conmovida por su propio animal, por su propia naturaleza o esencia, inevitablemente contactará con su realidad. A través de una lectura consciente, si comprendes lo que digo, se logra degradar determinados shocks emocionales, es realmente sencillo, sólo con leerlo se producen cambios, por eso quise darle mi libro al público, para que resuelvan sus vidas de forma constante y segura. El libro es un filtro, prepara y determina quien va a contactar con un operador de Obi para que éste lo acompañe y guíe en una nueva etapa de su vida. La lectura es el primer paso que tiene que realizar cualquier persona si quiere utilizar el método Obi.  Sé por mi experiencia profesional y personal que, si usas para vivir a tu animal y sus muchas funciones, éste te resuelve absolutamente todo, te libera emocional y físicamente, te permite vivir en un inevitable presente sereno y equilibrado.

En tu libro, mencionas la importancia de utilizar el instinto animal natural para la supervivencia. ¿Cómo descubriste la relevancia de este enfoque en la vida cotidiana?

Siempre pensé y me comporté de forma diferente al resto, no me conformé jamás con lo que había que hacer porque todos lo decían o hacían, si no me gustaba, no lo hacía, me iba por otro camino. Descubrí con los años que vivir y hacer sólo lo que sentía, o sea, usando mi instinto animal, era la solución perfecta para ser libre y soberano de mis emociones, ideas y acciones. Lo hice de forma natural; en mi niñez y juventud intentaron cambiarme por todos los medios, pero fue en vano, pues nunca hice caso de lo que la cultura ordenaba.

Con los años, a través de mi profesión, mis estudios y la información que llegaba a mí, llegué a la conclusión de que el común denominador del nuestros sufrimientos emocionales y físicos es no respetar la base biológica de lo que somos, animales puros, no personas intelectuales con vidas prestadas por la cultura en la que estamos inmersos.

Hablas sobre liberar la mente y el cuerpo mediante el método Obi. ¿Cómo describirías este método y cuáles son los principales beneficios que puede ofrecer a quienes lo aplican?

Este es un método que ha sido creado para despertar leonas y leones alfas, resilientes, determinados, respetuosos y efectivos para vivir la vida. Una vida de obediencia sirve para vivir protegidos a cambio de tu libertad emocional y física, mientras que la vida de los alfas es incierta pero seguramente más emocionante y nutritiva que otra forma de vida.

La sinopsis del libro menciona que este es un desafío y un método para el reseteo emocional del carácter y el cuerpo. ¿Cómo se diferencia este enfoque de otras prácticas de autorreflexión y desarrollo personal?

Todas las prácticas de desarrollo personal y sucedáneos se basan en psicología o algún tipo de creencia. El aprendizaje de ellas quedará almacenado en tu cerebro; tus emociones, carácter, ideas y acciones serán el resultado de las enseñanzas generadas por la sociedad en la que te hayas criado. Las creencias de ese momento te dirán cómo hacer o no hacer las cosas, qué emociones debes sentir y cómo debes pensar, qué deberías hacer ante esa o aquella situación de orden emocional y/o físico. La diferencia con el método Obi es que no se te dice lo que debes hacer; no un hay patrón cultural a seguir, sólo te guiarás por tu propia intuición animal. En el método Obi vamos a trabajar con el único cerebro relevante para tu vida, el tronco encefálico. Éste es el cerebro biológico y natural el cual lo poseen todos los animales incluido el ser humano; es el único cerebro que lleva millones de años manteniendo en perfectas condiciones a todas las especies animales sin que nadie le diga cómo hacerlo.

¿Cómo ha sido tu experiencia ayudando a personas durante más de veinte años a aplicar el método Obi? ¿Puedes compartir algún caso de éxito que destaque la eficacia de este enfoque?

Mi experiencia trabajando, acompañando y guiando a las personas ha sido mi mejor escuela, permitiendo de ese modo que fluya mi instinto animal sin ningún tipo de barrera cultural. Lo que he estudiado me dio el conocimiento intelectual, pero el aprendizaje realmente útil, fue durante la práctica. Toda mi experiencia acumulada la llevé al comportamiento animal, lo que yo denomino biología práctica, consolidando y expandiendo mis conocimientos y efectividad. Ésta se genera al aplicar el método, como en este primer caso de una mujer con estrabismo divergente unilateral izquierdo: llevaba toda su vida con ello, siendo el origen biológico de esta adaptación ocular la imposibilidad de ver de forma afectiva y física a su madre, la cual buscó en esa dirección y no logró verla. Por ese motivo, se produjo un shock biológico emocional que a su vez adaptó la musculatura izquierda del ojo a esta situación de separación afectiva. Esta mujer de niña, no sentía la presencia y protección afectiva y física de su madre, puntualmente se sentía separada de su madre, abandonada, no querida. Aplicando manipulaciones específicas provenientes de la osteopatía integral en los huesos que contienen el ojo, puntualmente en la piel profunda que recubre estos huesos, se corrigió de inmediato la divergencia ocular.  Hoy, y después de muchos años, se mantiene equilibrado. Otro caso es el de una mujer de Uruguay que vino a formarse conmigo. En el transcurso de esa formación y como consecuencia de maniobras osteopáticas aplicadas en ella en el propio curso, le remitió definitivamente un dolor de espalda lumbar crónico. Por causa de este dolor había sido operada de la columna lumbar, realizándose la fijación mecánica de la misma, sin conseguir con ello quitarle el dolor de espalda que la aquejaba continuamente. Fue durante la formación que realmente desapareció el dolor hasta el día de hoy, después de diez años, sigue sin él.

Tengo muchas más experiencias para compartir, pero lo bonito del método es que cuando lo enseño a mis alumnos logran exactamente los mismos de inmediato, porque sabiendo dónde y cómo tocar, los resultados son instantáneos.

Mencionas el uso de herramientas naturales como las leyes biológicas, la osteopatía integral y la mátrix cuántica. ¿Cómo estas herramientas contribuyen al proceso de liberación emocional y física propuesto por el método Obi?

En el caso de las leyes biológicas, leo el comportamiento emocional y físico de las personas a través de éstas, que son conformadas por el comportamiento natural animal. Este paralelismo que hago a través de la palabra del comportamiento psicológico frente al comportamiento biológico “leyes biológicas”, conecta al cliente con el verdadero impacto emocional y con las correspondientes repercusiones físicas, empezando a degradarse en ese mismo instante la intensidad de los síntomas.

Por otro lado, tenemos la osteopatía integral. Con ella se accede al shock emocional desde la parte física; ésta siempre está presente puesto que un shock significa una agresión de orden emocional y físico, y como tal nos defenderemos de ello emocional y físicamente, como es lógico. Al no haber podido repeler el sorpresivo ataque emocional y físico nos quedamos con la agresión sufrida, lo cual desemboca en dolor emocional y físico. Aplicando maniobras especiales derivadas de la osteopatía integral, se tocan puntos determinados de información alojada en los tejidos del cuerpo.

La técnica de la Mátrix Cuántica, que es física Cuántica Aplicada, nos da acceso al campo cuántico de la persona. Las emociones y el cuerpo físico de las personas y animales son el resultado de programas informáticos, el cuerpo es el hardware y las emociones el software. Quiere decir que somos información, existimos gracias a ella, somos el subproducto de la información.  A ésta no la podemos identificar con nada físico, pero crea todo lo físico y lo no físico que conocemos. Básicamente somos códigos binarios, la vida es informática pura y como tal se expande, se crea, se comunica, se transmite, se recibe, etc. Aprovechando estas funciones, al aplicar la técnica Mátrix Cuántica, se puede acceder a los campos mórficos de las personas e intervenir en ellos, dando nueva información que generará un reset biológico emocional y físico. Esta acción permite al operador de Obi degradar los conflictos de la persona sin necesidad de hablar con ella o tocarla físicamente. Es más, en informática existe el Wifi, el cuál ha sido copiado de los animales, los cuales están en perpetuo contacto entre ellos y el entorno a través de esta extensa red informática natural. Los seres humanos también formamos parte de esa red de informática natural, por ese motivo se puede atender a una persona que está lejos del operador y tener los mismos resultados que estando presente, usando los campos mórficos a través de la técnica Mátrix Cuántica. Un ejemplo de Wifi natural (campos mórficos) en acción lo mostraron los peces al desaparecer por completo de las inmediaciones de la isla de la Palma. Previo a la explosión del volcán, los pescadores decían que llevaban un mes y medio sin peces, lógico, ellos percibieron el peligro y obedecieron a su instinto animal alejándose de la isla, salvando así sus vidas, respetando sus impulsos los cuales compartimos. El problema en el ser humano es que en vez de hacer caso a lo que siente, obedece a lo que piensa, sin saber que lo que piensa es lo que le dice su cultura.

En tu perspectiva, ¿cómo puede la intuición animal ser una herramienta infalible para resolver shocks emocionales? ¿Puedes proporcionar ejemplos concretos de situaciones en las que aplicarla haya tenido un impacto positivo?

Para degradar los shocks emocionales es imprescindible dejar las creencias de lado, debemos olvidar las normas. Esto se puede conseguir cuando la persona logra aplicar, aunque sea sólo un poco, el instinto animal en su vida cotidiana. A medida que va obteniendo buenos resultados la persona logra confiar en sí misma, de ese modo y de forma automática deja las viejas formas culturales de pensar y actuar, para hacerlo a través de su propia intuición biológica, la herramienta ancestral perfecta para vivir y resolver problemas.

La sociedad está llena de un falso positivismo, con frases hechas tales como “enfréntate a tus miedos” o “sal de tu zona de confort”. Si tienes miedo a algo intelectual, en principio no te enfrentes a ello; si algo te molesta mucho, no hagas nada, hay que respetarse a uno mismo por encima de todo y de todos. Ese miedo te cuida de ir en contra de tus verdaderas necesidades, tus necesidades biológicas, que nada tienen que ver con las necesidades culturales o morales de orden siempre temporal. Para que nos entendamos, son dos personalidades opuestas que cohabitan dentro de ti.   

Eso es aplicar el instinto animal, respetarte para así tener siempre situaciones favorables hacia uno mismo.

El título del libro, “Cocodrilos con corbata”, es intrigante. ¿Qué simboliza esta metáfora y cómo se relaciona con los conceptos clave de tu obra?

El cocodrilo es uno de los pocos animales prehistóricos que sobrevive hoy en día. Él, los animales y nosotros compartimos el mismo tronco encefálico, cerebro primitivo. Es el tema estrella de la obra porque el ser humano se comporta al igual que el cocodrilo, de forma primitiva, instintiva, aleatoria y conveniente si lo dejan. Por dar un ejemplo, el ser humano usa las leyes sociales siempre y cuando le convengan, por ejemplo, respeta los límites de velocidad hasta que un buen día tiene prisa, entones tendrá una excusa para ir más rápido que los demás y violar con esa excusa la ley. Luego se pondrá en víctima y dirá que es una víctima más del sistema que sólo quiere recaudar, o que no vio el radar, etc. Otro ejemplo de uso conveniente de las leyes sociales se da cuando se pone enfermo y pide una baja médica, pero seguro que no suspende la celebración del cumpleaños del hijo de cuatro años por su enfermedad. Otro caso de “cocodrilismo” sería cuando tiene que pedir un aumento de sueldo, no le importarán los demás y menos aún su jefe, aunque él también tenga problemas reales. ¿Pero qué pasaría si él abre una empresa y luego le faltan los empleados de forma reiterada por bajas médicas?, ¿qué haría al ver que pierde dinero por esa causa?, ¿entenderá a esas personas? o ¿se podrá en víctima? Todos estos comportamientos parten del tronco encefálico, son primarios, de supervivencia, y son automáticos, no se tiene control sobre ellos porque se sienten muy fuerte y de forma abrupta. El razonamiento no puede con ellos y menos las leyes sociales que son creadas por individuos, que, como el cocodrilo, quieren poseer el control. Puse el cocodrilo por ser algo extremo en las mentes de las personas, todos llevamos un cocodrilo adentro, es más, si nos dejamos guiar por él tenemos el confort emocional y físico asegurado.

Si el ser humano no tuviera shocks emocionales no existirían leyes, religiones ni creencia alguna, ya que jamás se le ocurriría como al resto de los animales en la naturaleza faltar el respeto o agredir a nadie ni a nada.

Hablas sobre la necesidad de volver al origen animal para vivir de manera equilibrada emocional y físicamente. ¿Cómo puede una persona incorporar esta perspectiva en la vida diaria sin perder la conexión con la sociedad y sus responsabilidades?

No es necesario desconectar de la sociedad, al contrario. La persona que baja la intensidad de sus shocks emocionales y físicos, puede aprovechar todos los beneficios y la comodidad que ofrece el sistema. Ésta es la sociedad del confort por excelencia, pero nadie está cómodo en ella, porque su cerebro ha sido formateado para sufrir continuamente pensando, en vez de disfrutar. Disfrutar siempre fue y es pecado para la cultura, no está bien visto no tener preocupaciones, inquietudes, miedo al futuro, etc. Es por ese motivo que todos se dedican a a ocupar el tiempo haciendo innumerables cosas para estar bien, y nadie lo logra. De ese modo la sociedad se asegura que las personas no se den cuenta de que son esclavos inconscientes del sistema cultural, siendo un icono de vida la idiotez y el sufrimiento.

¿Cuál es el papel de la biología en la resolución de problemas y la mejora de la calidad de vida, según tu enfoque presentado en el libro?

Dejar que la propia biología emocional y física te guíe en la vida te permitirá resolver absolutamente todo. Para el sistema biológico tú no tienes problemas, tienes ideas que crees que lo son; como tu cocodrilo (cerebro troncal) recibe información de tu cerebro moderno, él no sabe que sólo son ideas, que no hay nada veraz en ello y las toma como peligros reales. Es por ese motivo que alguien te puede dominar con una palabra, sólo vasta que diga algo que tú interpretas como agresivo, lacerante, para que tu corazón comience a latir a un ritmo acelerado. Tú no sabes que cuando vayas a dormir y te relajes tu animal se sentirá a salvo, cosa que tu organismo aprovechará para recuperar los daños físicos que produjo la alteración de tu carácter. Tal es así, que por la noche y como reset del sistema, aparecerán las tan temidas taquicardias, lo más probable es que termines en urgencias por el miedo que dice la sociedad que debes de tenerles. Si degradas y modificas el carácter bajando de la intensidad de los conflictos que hacen que tú te ofendas, ya no tendrás taquicardias ni otros síntomas repetitivos tanto emocionales como físicos.

En tu experiencia enseñando el método Obi a alumnos en diferentes partes del mundo, ¿has observado variaciones culturales en la aplicación y recepción de estos conceptos?

Es curioso pero no hay variantes en el significado básico de las creencias. En los distintos países, todas las personas independientemente del credo que profesen están fuera de sí mismas. Son verdaderamente cocodrilos con corbata buscando cosas afuera de ellas para reencontrase; nadie lo consigue porque no hay nada que encontrar fuera, todo está adentro. Venimos provistos de una única identidad, ésta es la biológica, la cual se identifica y se expresa de la misma forma con cada especie e individuo.

¿Qué mensaje fundamental te gustaría transmitir a los lectores de “Cocodrilos con corbata” y a aquellos que buscan mejorar su calidad de vida a través de la conexión con su instinto animal natural?

Sólo les pido que escuchen y respeten lo que sienten profundamente, no lo que piensan. Para eso deben comprobar lo que les he contado; no me crean en nada de lo que he dicho, ya que si creen en lo que escribo estarán comprando otra idea. Pero por favor prueben, experimenten la vida de forma práctica haber si es verdad lo que digo. La experiencia es la madre del conocimiento y la llave de la libertad mental y física para el ser humano.

Javier Jorge González Martín "Cocodrilos con corbata"
Javier Jorge González Martíz “Cocodrilos con corbata”

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